בְּרֵאשִׁית Breishiyt 49:22,24-26 Árbol fructífero es יוֹסֵף Yoseif, árbol fructífero sobre el עַיִן (ayin) ojo; vástagos andan sobre el muro. Y permaneció firme su arco, y ágiles sus brazos por su mano; de La Mano del Poderoso de יִשְׂרָאֵל Yisraeil, de allí Pastor, Roca de יִשְׂרָאֵל Yisraeil. De אֵל Eil de tu padre y que te rodea, y אֵל שַׁדַּי Eil Shaday [Eil Todopoderoso] y que te bendice, bendiciones de los Cielos de arriba, bendiciones del abismo que descansa en el fondo; bendiciones de los pechos y entrañas. Bendiciones de tu padre prevalecieron sobre las bendiciones de mis progenitores, hasta el límite de las colinas eternas; sean ellas por cabeza de יוֹסֵף Yoseif, y por coronilla del נְזִיר (naziyr) consagrado (nazareo) de tus hermanos.
   
  רֶסתּוֹרַהְצִיּוֹן RESTORAHTZIYON
  Navidad
 
Advertencia

El siguiente estudio puede llegar a representar para algunos de los lectores un asunto muy serio en cuanto a que sientan que están siendo confrontados por sus creencias y enseñanzas en las cuales han sido adoctrinados por vieja data. Por ningún motivo estas personas deberán sentirse ofendidas o repudiadas solo porque en el estudio se manifiesten verdades insospechadas para ellos que confronten costumbres o tradiciones impartidas por el “catolicismo”, el “cristianismo”, el “judaísmo” o el “islamismo” en el cual han sido enseñados. Se requiere de una mente y corazón abiertos a fin de que en el fondo ellos mismos descubran en el engaño en el que han sido introducidos por los líderes religiosos que contradicen enormemente lo que Las Escrituras han establecido. El objetivo del estudio no es crear disputas u odios infundados en los lectores. El lector del estudio deberá reconocer que hay una pared enorme de doctrinas y de mentiras históricas que tiene que ser derribada, y que las reacciones de muchos a la lectura de este estudio serán explosivas, sin embargo, el autor les desea manifestar sinceramente que se den la oportunidad de ser reflejados por la verdad y no por el engaño infantil en el que muchos han estado por siglos. El deseo de este servidor no es otro que decir la verdad a la luz de las Escrituras y la Historia misma, y que tal como Yahshuah El Mesías expusiera en Su célebre frase “La Verdad los hará libres”, unido a la misma es mi deseo para con los lectores de este estudio. He orado mucho en torno al deseo de enviar este estudio a todos ustedes, sabiendo que, incluso, muchos querrán que no les vuelva a escribir más y querrán además dejar de ser mis amigos; sin embargo a precio de eso y por el amor que tengo por ustedes es que envío este estudio a fin de que no los engañen más y solo espero que lo analicen bien y lo estudien a fin de que en lugar de despertar resquemores en sus corazones en verdad todos ustedes sean bendecidos por la verdad misma de El Mesías de Yisraeil. Quiero que sepan que al escribir este estudio y enviárselo a ustedes nunca hubo una intención de ofender ninguna creencia personal, pues en verdad puedo entender y comprender plenamente la situación por la que cada uno atraviesa, pues yo personalmente puedo comprobarlo, pues ya estuve ahí como muchos de ustedes lo estuvieron o lo siguen estando. Con el amor de Yahshuah les seguiré expresando mi amor genuino aunque piensen distinto o reaccionen explosivamente contra mi o el estudio mismo. Si el resultado es otro, sabré entonces que la semilla halló tierra fértil y que pronto germinará a fin de que en el corto futuro produzca frutos de riquezas celestiales. En El Nombre de Yahshuah El Mesías Amein y Amein.

Navidad, ¿otra falacia propiciada por el paganismo disfrazado de religión?

Advertencia dirigida a católicos y cristianos:

Este estudio está diseñado para toda persona que posea una mente abierta y desee conocer el engaño y la mentira en la que ha sido envuelto él o ella y sus generaciones detrás de él o de ella. Decir la verdad y probarlo con hechos no es motivo para que las personas se ofendan. Este estudio fue elaborado para remover las telarañas del engaño subyacente en el que muchas comunidades de yisraelitas (que no saben que lo son) están inmersos (ciegos). Esa ceguera espiritual la padecí yo personalmente, y déjenme expresar que al principio sentí rabia, odio e ira contra esas personas que abrieron mis ojos a una realidad completamente distinta a la ofrecida por las religiones. Solo cuando me atreví a leer, a indagar, a investigar y a estudiar por mí mismo lo que estos maestros otrora me enseñaran, fue cuando realmente me di cuenta del craso error en el que desafortunadamente estaba. Más tarde tuve que ir y pedir perdón a esas personas por la forma como yo había reaccionado por todo lo que ellos me habían explicado. No sabía que ellos no lo habían hecho por ofender mi ego religioso, sino por salvarme del engaño en el que estaba en medio de tanta creencia religiosa absurda. Me di cuenta que lo hicieron por mi bien. Y tanto fue el bien que me hicieran, que ahora lo hago yo para quitar la venda que mantiene ciegos a muchos. Ciegos con el error que fue heredado de generación a generación decenas de veces hasta que un día llegó ellos como un día llegó a mi. Si era la Voluntad de El Creador y Soberano que yo cambiara mi postura arcaica, pagana y grandemente rebelde, y al fin y al cabo sonsa, era porque en mí se rompería el ciclo de engaño, y así podía cumplirse El Soberano Deseo de El Creador que mis hijos y los hijos de ellos, y los hijos de los hijos de ellos no fueran vendados como lo fui yo en el pasado. Yo le invito a usted hombre o mujer para que se de la oportunidad de examinar este estudio y que si siente enojo por lo dicho en él, usted no sienta que es por lo que en sí dice el texto, sino que en verdad es por lo que usted siente de sí mismo al verse reflejado en este escrito.

También, y por qué no, dirijo este texto a Yisraeil (Doce Tribus) para que refresquen la memoria histórica y tengan argumento sólidos para enfrentar la ignorancia y la necedad religiosa que a veces solemos encontrar a la vera del Camino de Yahveh. Y también para aquellos que enseñando estas cosas y que nos identificamos como Yisraeil, siendo que aún conservamos cierta ‘levadura’ que no permite que el pan quede como Yahveh quiere (“Panes sin levadura”), de antemano la dejemos, alejándola de nuestras vidas.

Los Escritos Sagrados nos introducen en lo siguiente:

יִרְמְיָהוּ Yirmiaju 7:8 “He aquí, ustedes confían en palabras de mentira, que no aprovechan.”

יִרְמְיָהוּ Yirmiaju 16:19 “Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho.”
טִימוֹתִיּוֹס ב Tiymotiyos Bet 4:3 “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana enseñanza, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias”

מַרְקוֹס Markos 7:8-9 “Abandonando el mandamiento de Yahveh, se aferran a la tradición de los hombres… astutamente violan el mandamiento de Yahveh para guardar su tradición.”

גָּלַטִים Galatiym 4:8-9 “Pero en aquel tiempo, cuando no conocían a Yahveh, eran siervos de aquellos que por naturaleza no son dioses (ilusión de lo mental). Pero ahora que conocen a Yahveh, o mejor, que son conocidos de Yahveh, ¿cómo es que se vuelven de nuevo a las cosas débiles, inútiles y elementales, a las cuales desean regresar a estar esclavizados de nuevo?”

הַשָּׁליָחים סִקוּרִים Sikuriym JaShalyacjym 17:11 “… escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”.
יוֹחָנָן Yocjanan 17:15 “No te pido que los quites del mundo, sino que los guardes del mal”

טִימוֹתִיּוֹס ב Tiymotiyos Bet 2:19-22 “el sólido fundamento de Yahveh permanece firme, teniendo este sello: Yahveh conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre de Yahveh. En una casa grande no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonra. Por tanto, si alguno se limpia de éstas, será un vaso para honra, consagrado, útil para Yahveh, preparado para toda buena obra. Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor, la paz, con los que invocan a Yahveh con un corazón puro.”

Términos a tener en cuenta en este estudio:

¿Qué es un solsticio?
 
Sucede dos veces al año, entre los dos equinoccios. Es el momento cuando el sol está más alejado del ecuador. Los romanos celebraban el solsticio de invierno el 25 de diciembre, en el invierno del hemisferio norte. Durante el tiempo del Imperio Romano, este festival era celebrado durante 7 días, desde al 17 de diciembre hasta el 23 de diciembre y se conoció como las “saturnalias” o “saturninas” en honor a “saturno” o “estrella de renfán” (הַשָּׁליָחים סִקוּרִים Sikuriym JaShalyacjym 7:43).
 
¿Qué es un equinoccio?
 
Sucede dos veces por año. Es cuando el día y la noche tienen la misma duración. En ese momento, el sol cruza el ecuador.
 
¿Por qué el 25 de diciembre?
 
El “calendario juliano” coloca al solsticio de invierno (en el hemisferio norte) el 25 de diciembre (¿qué entonces con respecto a la gente que viven en el hemisferio sur, donde las estaciones son diferentes?).
 
¿Qué es el “calendario juliano”?
 
El calendario Juliano fue creado por “Julio César”, emperador del “imperio romano”, 46 años antes de la fecha gregoriana indicada como la del supuesto nacimiento de El Mesías de Yisraeil (falso año 1 de la era “cristiana” o “gregoriana”).
 
El 25 de diciembre era visto como la “natividad” (nacimiento del sol) nacido mas bien de la “diosa”, la “reina del cielo”. Los días se hacían más largos y las noches más cortas. Se creía ingenuamente que los días se hacían más largos porque el “sol” se hacía supuestamente más poderoso a partir de ese día (¿qué tal los Hijos de Yisraeil viviéramos de suposiciones?).

Todos sabemos que la “reina del cielo” fue adoptada en el “catoli-cristianismo” y el “judaísmo” del tiempo del profeta Yirmiaju o Jeremías (יִרְמְיָהוּ Yirmiaju 7:18, 44:17-19,25) como la “virgen maría”. El “judaísmo” la adoptó y recibió como castigo no volver a pronunciar El Nombre Sagrado de Yahveh como ocurre hasta el día de hoy (יִרְמְיָהוּ Yirmiaju 44:26); por eso, ellos pronuncian, en referencia a Yahveh (con la pueril excusa de “no pronunciar en vano” Su Nombre Sagrado), solo los Títulos inherentes a Él como El Eterno, JaShem, Adonai, etc., pero sin pronunciar El Nombre Sagrado. Es mas, cuando leen Los Escritos Sagrados en lengua hebrea, donde quiera que ellos encuentran Su Nombre, lo reemplazan por uno de Sus Títulos.

Nota: El peor registro del que se tenga memoria escrita fue la abrupta corrupción que los “masoretas” (“tradicionalistas”) efectuaron sobre El Nombre Sagrado de Yahveh al colocar los signos vocales a su acomodo en cada una de las cuatro letras de Su Nombre a fin de que al leerlo quien quisiera leerlo, tal como está escrito, lo hiciera pronunciando el nombre corrupto de “jehová”.
 
El nombre da la progenitora de El Mesías fue Miryam y no “maría”, ni tampoco ninguna “reina del cielo”. El nombre de María no traduce en lo más mínimo el original hebreo verdadero de la mujer en la que justo por esta época fuera engendrado (puesta la semilla, no nacido) nuestro Mesías.

¿Por qué hacer nacer a El Mesías en una fecha contradictoria con los Escritos Sagrados?

Los común y tradicionalmente llamados “padres de la iglesia” (contrario a los padres de Yisraeil que fueron Noacj, Shem, Eiver, Avrajam e Yitsjack) desde la época de finales del siglo primero gregoriano (historia de la “iglesia romana”) han atestiguado (falsamente) el supuesto nacimiento de “jesús” a finales de “diciembre”. Hipólito, en el siglo II (d.c. era gregoriana), argumentó que este era el cumpleaños de “Cristo”. En el siglo IV, Juan Crisóstomo (347-407 era gregoriana) afirmó que 25 de diciembre era la fecha correcta. Los “padres de la iglesia” enseñaron sin fundamento escritural alguno que Zekaryah recibió el mensaje acerca del nacimiento de Yocjanan el Día de la Expiación o Yom Kipur, y que entonces “Juan el bautista” (como llaman los católico cristianos a Yocjanan JaMatbiyl) nació en algún momento entre junio o julio, y el nacimiento de “Jesús” tuvo lugar seis meses después, a finales de diciembre (o principios de enero). Nunca hubo una postura tan incorrecta y completamente desubicada, ya sea en Oriente o en Occidente, sobre el periodo del nacimiento de El Mesías como ésta. Pero dado el conocimiento actual permitido por Yahveh, desde que fue levantado el castigo sobre Efrayim, sobre la fecha correcta del Nacimiento de Yahshuah El Mesías, es que ahora en los últimos años empezaron a aflorar toda suerte de posturas e impugnaciones que pretenden, so pretexto de derribar la Verdad acerca de estos temas, imponerse como fidedignas, cuando en verdad no lo son. 
 
¿Qué dicen Los Escritos Sagrados sobre la verdadera fecha de nacimiento de Yahshuah El Mesías de Yisraeil?
 
Yahshuah El Mesías nació el día 15 del Mes de Eiytaniym o Séptimo Mes del Calendario Hebreo Escritural (aproximadamente paralelo con los meses de septiembre y octubre del calendario gregoriano) justo en la Fiesta de Sukot o Tabernáculos (enramadas, cabañas, moradas, habitáculos, chozas, etc.) en el año 4000 (a la mitad de la semana milenial) del Calendario Hebreo (correlativo con el año 4 a.c. era gregoriana [el “judaísmo”, los “judíos mesiánicos” y lo “nazareanistas” son escrupulosos y temerosos del “catoli-cristianismo” y por ello no dicen “era gregoriana” sino “era común”). De ahí el por qué el “calendario gregoriano” esté desfasado 4 años. Qué ironía que “cristo” naciera 4 años antes de “cristo” ¿verdad?

Cuando Yahshuah nació, los pastores estaban pastoreando en los campos sus rebaños, tal cual lo confirma לוּקַס Lukas 2:8, lo cual difícilmente hubiera podido ocurrir en invierno, justo cuando todos los rebaños están guardados en los establos, y la nieve cubre los campos. ¿Cómo habrán de comer pastos los animales con los campos cubiertos de nieve?
Ello no hubiera sido posible en “diciembre” de “navidad”, pues no hay rebaños en el campo en esta época (noveno mes hebreo).

¿El “catoli-cristianismo” recuerda la fecha de El Mesías dos meses después que los Hijos de Yisraeil ya lo hemos hecho?

Pero no es solo en esta religión que esto ocurre. También al “judaísmo” le suela pasar cada año cuando celebran “año nuevo”, siete meses después que Yahveh lo haya estipulado, y nosotros, los Hijos de Yosef Efrayim, lo hayamos recordado.

El mundo celebra el nacimiento de un mesías inexistente, ¿por que?

Porque celebrar el 25 de “diciembre” como el día del nacimiento del Mesías contradice lo dicho por לוּקַס Lukas 2:8 frente a lo que reafirma עֶזְרָא Ezra 10:9 donde en referencia al noveno mes hebreo (que es el paralelo mes doce gregoriano o “diciembre”) era un tiempo del año frío y lluvioso, en esa parte del hemisferio norte.
 
El 25 de diciembre no es el aniversario del nacimiento de Yahshuah El Mesías, aunque lo sea del “cristo” de la religión “católico-cristiana”. Los enviados (mal llamados apóstoles) y los verdaderos Nazarenos Yisraelitas (Nacidos de Nuevo) no celebraron ningún aniversario de nacimiento de ningún “cristo” en ninguna época de invierno. Tampoco cortaron pinos o los compraron en Walt-mart para adonarlos con pelotas rojas, ni tampoco elaboraron ‘nacimientos’ (mal llamados pesebres). Ahora, Los Escritos Sagrados sí nos dicen exactamente cuándo nació Yahshuah El Mesías (no “cristo”), y no es que los Hijos de Yosef Efrayim le celebremos a Él Su natalicio, pero sí recordamos esta fecha a fin de comprender al discernir el devenir de los tiempos, y no para partirle tortas a El Altísimo o cantarle el “happy birthday” o “feliz cumpleaños”.

¿Qué mas que guardar Su Fiesta ordenada a nosotros por Él mismo? ¿Cuál Fiesta? Sukot, no “navidad”.

Lo que genuinamente rodea el nacimiento de Yahshuah El Mesías para probar que no nació ni en “diciembre”, ni en “invierno”, ni en “navidad”
 
Cuando Yahshuah nació, los pastores estaban pastoreando sus ovejas en el campo, cosa que no hubiera podido ocurrir en temporada de invierno. Esto se puede comprobar por lo que dice en el texto hebreo de לוּקַס Lukas 2:8:

“En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando de sus rebaños en las vigilias de la noche.”

También se puede demostrar que Yosef (padrastro de Yahshuah) y Miryam la progenitora de Yahshuah no eran personas inhumanas como para dejar a su bebé a plena intemperie en invierno, cuando apenas lo tenían envuelto en pequeños lienzos (traducción nominal impropia de pañales), tal cual se puede evidenciar en לוּקַס Lukas 2:7:

“Y parió a su hijo primogénito; le envolvió en lienzos y le acostó en una artesa (pesebre), porque no había lugar para ellos en el albergue.”

Contrario a lo que la mayoría creen, la palabra ‘pesebre’ significa artesa o recipiente en forma de cajón en donde se coloca la pastura o forraje para que coman los animales de granja.
‘Pesebre’ no es el ‘modelo a escala’ que creó la “iglesia católica” para distinguir el escenario de establos o caballerizas donde nació El Mesías de Yisraeil.

La palabra ‘pesebre’ no traduce ni como establo, ni como caballeriza, y tampoco refiere al escenario de modelo a escala que conciben mentalmente la mayoría de personas.

Esta clase de figuraciones desvirtúan la verdadera esencia que describe el lugar exacto donde Yahshuah nacería, y no sería propiamente un establo, sino un Suka o Tabernáculo, muy diferente de un elaborado establo o caballeriza.

El término ‘pesebrera’ tampoco hace referencia a establo o caballeriza, sino que es el lugar donde se lleva a efecto el almacenamiento y ordenamiento de los ‘pesebres’ o ‘artesas’ justo dentro de un establo o caballeriza.

La figura que la mayoría de la gente concibe de ‘pesebre’ a manera de ‘modelos a escala’ en forma de establo o caballeriza con toda suerte de animales (en especial un buey y un burro como se prefigura ‘tradicionalmente’), es una figura que mimetiza o trata incluso de eliminar el concepto de Suka o Tabernáculo característico del entorno campesino del pueblo de Yisraeil. Basta con analizar en detalle la situación que generó que Miryam, la progenitora de Yahshuah El Mesías, pariera en un Suka o Tabernáculo improvisado (se presume que haya podido ser de animales por la premura del parto y no un Suka habitado por humanos pero no hay forma de saberlo) como es la costumbre en la época en que El Mesías naciera (justo en el comienzo de la Fiesta de Sukot o Tabernáculos propia del Mes Séptimo o Eiytaniym en el Calendario Hebreo [aprox. septiembre u octubre del calendario gregoriano]). Yosef y Miryam, con toda seguridad, estaban prestos a celebrar la Fiesta de Tabernáculos en Ntzaret, lugar donde vivían en domicilio fijo. Pero debido a la orden de César Augusto, quien aprovecharía la peregrinación anual ordenada a Yisraeil en דְּבָרִים Dvariym 16:16, en que debía aparecer cada varón delante de Yahveh tres veces al año en la Fiesta de Panes sin levadura, Shavuot o Semanas y Sukot o Cabañas (en este caso la tercera, justo en la época de Otoño), Yosef estaba supuesto a emigrar a Yrushalayim y de ahí a Bet Lecjem su ciudad natal, a fin de hacerse censar y de paso celebrar la Fiesta como se dispone. Lo que ocurriría es que la premura en el nacimiento de Yahshuah haría que el Suka o Tabernáculo construido para el primer día de la Fiesta, justo el día del nacimiento de El Salvador del mundo, debía improvisarse sobremanera.

El pesebre o artesa o caja de forraje de animales puede darnos una idea de que este Suka haya sido de animales, tal como otrora Yisraeil hiciera con lo propio en בְּרֵאשִׁית Breishiyt 33:17. Sin embargo, también pudiese ser que Yosef hubiese elaborado apresuradamente un Suka para él y su esposa, solo que al requerir de una cama o especie de cuna para acostar al bebé, el mejor recurso disponible en los alrededores o en la parte trasera del lugar que le prestaron, seguramente de una casa, granja o finca por lo que el relato describe, era una artesa o pesebre. Tal como לוּקַס Lukas 2:7 lo refiere, al no haber lugar para Yosef y Miryam en una hostería o especie de hotel lugareño (no olvidemos que mucha gente debía rentar esta clase de lugares a fin de tener un espacio que no incomodara a nadie para elaborar los Sukot o Tabernáculos como hoy se acostumbra en Yrushalayim tanto en azoteas como en balcones), el único recurso seguro era rentar un espacio en los alrededores o quizá en las afueras de la ciudad a fin de elaborar su propio Suka rudimentario debido a la premura del nacimiento y también a la objeción de hallar lugar para llevarlo a cabo de la forma menos riesgosa para Miryam dada la inexistencia de hospitales en esa época, además de un lugar propicio para pernoctar.

Nada puede probar tampoco el hecho de que, incluso, alguien que hubiera elaborado su propio Suka hubiese decidido cedérselo a ellos; pero cabe la posibilidad de que esto también hubiera ocurrido. לוּקַס Lukas 2:8 nos deja percibir esa clase de impresión: “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.” Claro que no dice que esos pastores estuviesen ahí con Yosef y Miryam, si no que mas bien tuvieron que desplazarse al único lugar hallado por Yosef de emergencia para el alumbramiento. Obviamente el relato prefigura el desplazamiento de un campo abierto fuera de los límites de la ciudad de Bet Lecjem a la misma ciudad donde se hallaba El Salvador, de ahí que sea mejor optar porque alguien a bien tuvo cederle un espacio de su casa, quizás la parte de atrás de ésta para que Yosef pudiese albergar, por medio de un Suka elaborado por él mismo, el alumbramiento de Yahshuah El Mesías. Y también optamos mejor por creer que sí existían animales de granja en ese lugar dado que existiera un pesebre o artesa de comida para éstos. Así, queda sentada para la Humanidad la humildad y austeridad con que nuestro Salvador habitó por primera vez este mundo.

לוּקַס Lukas 2:2 “Y ocurrió en aquellos días que se emitió un edicto de César Augusto, para realizar un censo de todo el imperio.”

Fue permitida por Yahveh la oportunidad para forzar el desplazamiento de Yosef, padrastro (figura de padre terrenal, pues El Padre Verdadero y Celestial es Yahveh) de Yahshuah, de la ciudad de Ntzaret (palabra que significa Vástago o Retoño o Recién Nacido) a Bet Lecjem (palabra que significa Casa del Pan) tal como se comprueba en:

לוּקַס Lukas 2:3 “Y todos se dirigían a registrarse en el censo, cada uno a su ciudad.”

Y Yosef ascendería de Ntzaret de Galiyl a la Meseta de Yjudah en el sur para tal efecto, tal como se comprueba según:

לוּקַס Lukas 2:4 “Y Yosef ascendió de Galiyl (traducción nominal impropia de Galilea), de la ciudad de Ntzaret, a Yjudah, a la ciudad de David que se llama Bet Lecjem (traducción nominal impropia de Belén), por ser él de la casa y de la familia de David”

Fue así, entonces, permitida por Yahveh la oportunidad de que proféticamente El Mesías de Yisraeil naciese en una artesa o pesebre (de madera, prefigurando en miniatura el Arca de Noacj y el Arca del Pacto o Alianza) en Bet Lecjem al cumplirse los días de gestación de Miryam, tal como se comprueba a continuación en:

לוּקַס Lukas 2:6 “Y ocurrió, mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.”

Sin lugar a dudas, ni en estos versos de este capítulo de לוּקַס Lukas, ni en los subsiguientes se refleja la existencia de un buey y un burro a lado y lado del recién nacido, a fin de sostener que efectivamente se trataba de un nacimiento en un ‘establo’ o ‘caballeriza’.

¿Quién es María?

Como se puede comprobar en לוּקַס Lukas 1:27, al finalizar el verso, no existe ninguna María en Los Escritos Sagrados. El nombre “María” es una traducción nominal impropia del nombre hebreo Miryam. Las traducciones nominales impropias de idiomas originales dan como resultado la ausencia total de concepto. Así, las palabras “María” como “Zacarías”, “Juan”, “Jacob”, Isaac, Isaías, etc. no significan nada en idiomas occidentales, pero sí lo tienen en el idioma original en que se concibieron. Así, מִרְיָם Miryam viene de la raíz מְרִי mry que significa amargura o rebeldía. Los nombres hebreos son colocados por los padres a sus hijos al reflejar en ellos muchas de las características físicas o de comportamiento visibles en sus hijos al momento de nacer. Por ejemplo, el nombre de יַעֲקֹב Yaacov no significa “engañador” o “tramposo” como la mayoría de gente “cristiana” infiere al resaltar el robo de la primogenitura de Yaacov por medio del engaño a Esaú su hermano con un plato de lentejas, evento que ocurriría cuando aproximadamente Yaacov era de 17 años de edad, lo cual no significa que a esa edad sus padres le colocaron ese nombre. יַעֲקֹב Yaacov viene de la raíz עָקַב akab que significa talón, queriendo entonces decir el nombre de Yaacov ‘quien sostiene el talón’, ¿el talón de quién? El talón de su hermano Esaú quien desde el vientre materno ya quería asesinar a su hermano menor Yaacov colocándole el talón de su pie sobre su rostro a fin de ahogarlo. Siendo así, el nombre de la verdadera progenitora de Yahshuah es Miryam y no “María”, la cual supone ser la madre de “Jesús” (zeus), el cual es otra desviación que se convirtió en traducción nominal impropia derivada de la lengua que helenizó al mundo, el griego.

¿Cuál es la clave para calcular la fecha del nacimiento de Yahshuah El Mesías?

לוּקַס Lukas 1:5 es la clave, veamos por qué:

“Hubo en los días de Jordos (traducción nominal impropia de Herodes), rey de Yjudah, un sacerdote llamado Zekaryah, del grupo de אֲבִיָּה Aviyah, que tenía por mujer una de las hijas de Ajaron que se llamaba Eliyshevaa (traducción nominal impropia de Elizabeth).”

Pero la clave de לוּקַס Lukas 1:5 es la frase que dice “…del grupo de אֲבִיָּה Aviyah…”.

Los sacerdotes que servían en el Templo eran muchísimos, de modo que Yahveh por medio de David (הַיָּמִים א דִּבְרֵי Divrey JaYamiym Alef 24:3) había organizado el orden de servicio de éstos a fin de que no se agolparan en las mismas actividades, y así no tuvieran que servir todos en el Templo a un mismo tiempo. Así que, como advierte הַיָּמִים א דִּבְרֵי Divrey JaYamiym Alef 24:7-18, los sacerdotes estaban asignados a 24 turnos a fin de servir cada sacerdote, por dos semanas cada año, una en la primera mitad del año, y la otra en la segunda mitad del año. Todos los sacerdotes servían dos semanas rotativas en cada mitad del año, y solo estaban acompañados del resto de sacerdotes tres veces por año de acuerdo a דְּבָרִים Dvariym 16:16, solo que cada sacerdote según fuera su turno debía liderar la semana que le correspondiera aunque fuese Panes sin levadura (una semana), Shavuot o Semanas (un día dentro de la semana de servicio) y Sucot o Cabañas (una semana completa). El total de sacerdotes establecidos en הַיָּמִים א דִּבְרֵי Divrey JaYamiym Alef 24:7-18 es de 24, número que al ser multiplicado por dos semanas de servicio correspondientes a cada sacerdote nos arroja un valor de 48 semanas para así completar justo el año de 12 meses, con la continuación (rotación) correspondiente que reinicia el ciclo de servicios en el Mes de Aviyv (Primavera, comienzo del año) hasta el Mes de Adar (Invierno, final de año), teniendo en cuenta que el número de semanas llega hasta 51 o 52 dependiendo del ciclo estacional anual. Así, 51 semanas X 7 = 357 es un valor más ajustable a un Calendario Hebreo de 360 días.

Nota: El año de servicio de los primeros 24 turnos comienza en el mes de Aviyv con la primavera (primero Aba, primero El Padre) en el Año Nuevo establecido en Los Escritos Sagrados (הַיָּמִים ב דִּבְרֵי Divrey JaYamiym Bet 29:1-36), justo catorce días antes de Pesacj (primera Fiesta anual de Panes sin levadura [primera peregrinación de todos los sacerdotes]).

Nota: el fin del año hebreo verdadero se circunscribe con la finalización de la temporada de invierno. El mes de “diciembre” del falso calendario gregoriano no cumple con esta regla escritural puesto que cuando los “cristianos” dan inicio a su año nuevo, el invierno todavía ni siquiera ha terminado (apenas está en la mitad el algunas partes del hemisferio norte). Cuando el mundo celebra el nacimiento de “jesús”, ya los Hijos de Yisraeil Yosef Efrayim hemos recordado la verdadera fecha del Nacimiento de Yahshuah, 2 o 3 meses atrás. El no saber discernir los Tiempos Escriturales representa un riesgo gravísimo para los habitantes del mundo (las naciones) que solo van en pos de celebraciones no establecidas por Yahveh, mucho menos avaladas por Él, como es el caso de la “navidad”, además del enorme retraso cronológico en el devenir de eventos que seguramente generarán en esos pueblos un peligro para su seguridad, y en el peor de los casos, para su existencia. (Esto al final influirá bastante en cuanto a la calidad en el discernimiento de la venida del anti-Mesías)

Cuando לוּקַס Lukas 1:5 menciona la frase “…del grupo de אֲבִיָּה Aviyah…”, está mencionando el Octavo Turno correspondiente a la semana número ocho (8) del año hebreo, y a la cuarta semana del Mes Segundo Hebreo o Ziv del Calendario Anual de Yisraeil. אֲבִיָּה Aviyah significa en lengua hebrea ‘Mi Padre Yahveh’.

Zekaryah, el sacerdote, futuro padre de Yocjanan JaMatbiyl (el “bautista”), recibió la visión acerca del nacimiento de su hijo justo en el momento de su servicio en su primera semana de dos (la segunda semana de servicio de Zekaryah es en la cuarta semana del octavo mes del año o semana número 32 del año), tal como se advierte a continuación:

לוּקַס Lukas 1:8 “Y ocurrió que mientras Zekaryah ejercía su sacerdocio delante de Yahveh según el orden de su turno…”

Si Yocjanan JaMatbiyl fue engendrado (no nacido) en la semana número 9 del año de servicio sacerdotal, entonces significa que nacería en la semana número 2 del año de servicio sacerdotal (semana 40 de gestación), es decir, justo en el Día Octavo del mes primero o Aviyv (entre Rosh JaShanah y Pesacj), seis días antes de Pesacj; así, El Camino para la llegada de El Mesías de Yisraeil es abierto. En la semana de nacimiento de Yocjanan servía la orden del sacerdote יְדַעְיָה Ydayah, nombre que en hebreo significa ‘Yahveh sabe’. Con lo cual Yahveh sabía que para que Yocjanan JaMatbiyl cumpliera el designio de ser la Voz en el desierto que clamaría la venida de El Mesías de Yisraeil, él debía romper la matriz del año sacerdotal como buen hijo del sacerdote dignatario Zekaryah (nombre que en hebreo significa ‘Ha recordado Yahveh’). Hay algunos maestros “judaizados” que interpretan que Yocjanan nació justo en la misma fecha que el profeta Eliyah solo porque han hallado algunos escritos “judaicos” que mencionan el nacimiento de Eliyah en esa fecha, sin embargo esto es improbable por medio de Los Escritos Sagrados. No es necesario forzar analogías inexistentes para demostrar los hechos que identifican a los Hijos de Yahveh.

לוּקַס Lukas 1:13 “Y el ángel le dijo: ‘No temas, Zekaryah, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Eliyshevaa te dará a luz un hijo, y lo llamarás Yocjanan’.”

En lengua hebrea el nombre de Yocjanan significa ‘Yahveh imploró’.

Teniendo claro el nacimiento de Yocjanan JaMatbiyl, quien rompió la matriz del año ((לוּקַס Lukas 2:23; שְׁמוֹת Shmot 13:2,12; בְּמִדְבַּר Bmidbar 3:13), ahora podemos establecer la ruta que nos conducirá a establecer la clave para descubrir la fecha exacta del nacimiento de Yahshuah El Mesías:

Yahshuah El Mesías de Yisraeil fue concebido seis meses (25 semanas) después de la concepción de Yocjanan JaMatbiyl. ¿Cómo se puede comprobar esto?

לוּקַס Lukas 1:26,27 “Y al sexto mes (del evento de engendrar a Yocjanan en el vientre de Eliyshevaa, no sexto mes del año como argumentan algunos estudiosos que sugieren erróneamente el nacimiento de El Mesías en el 3er mes del año [aprox. julio-agosto]), el ángel Gabriel fue enviado por Yahveh a una ciudad de Galiyl llamada Ntzaret a una virgen…y el nombre de la virgen era Miryam.”

Lo anterior además es corroborado con el verso 36 del mismo capítulo cuando dice:

“Y he aquí, tu parienta Eliyshevaa en su vejez también ha concebido un hijo; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril.”

Así que cuando Eliyshevaa tenia seis meses de gestación de Yocjanan, Yahshuah hasta ahora se iba a engendrar en el vientre de Miryam. Si esto es así, entonces ¿cuál fue la fecha exacta de engendrarse Yahshuah?

Nota: La palabra ‘engendrar’ hace referencia al momento en que ocurre la fecundación y se da lugar a la formación de un feto dentro del vientre de su progenitora; es el momento justo en que la semilla germina. Solo hasta que trascurran siete días o una semana de haber ocurrido este milagro de la vida, es cuando se considera que el feto tiene una semana de gestación.

Si Yocjanan fue engendrado (no nacido) en la semana número 9 del año sacerdotal, entonces Yahshuah tuvo que engendrarse en la semana número 34 (7) del año sacerdotal, es decir 25 (7) semanas después (seis meses). Si Yocjanan fue engendrado en la primera semana del segundo mes del calendario hebreo yisraelita, entonces Yahshuah tuvo que ser engendrado (no nacido) en la segunda semana del mes de Kisleiv (noveno mes del calendario hebreo), justo diez días antes de Cjanukah.

A continuación mostraremos un cuadro que explica en detalle lo que estamos exponiendo:

Este cuadro puede ser visto en en siguiente sublink:

http://tribudeyosef.es.tl/Gr%E1fico-del-verdadero-nacimiento-de-Yahshuah-El-Mes%EDas.htm

Nota: Todos los Textos Hebreos de soporte indican que Yahshuah nació en Otoño (No Invierno), lo cual desmiente que el sacerdote Zekaryah (padre de Yocjanan el Bautista) sirviera en el Templo en el turno de Aviyah en el segundo año, pues ello colocaría el nacimiento de El Mesías en otra temporada distinta a la de los registros de לוּקַס Lukas, lo cual tampoco tendría en cuenta la muerte del rey de los judíos Jordos (Herodes, מַתִּיָהוּ Matiyaju 2:14-23) durante los 33 días posteriores a la circuncisión del niño (לוּקַס Lukas 2:22). La única manera de establecer las fechas correctas para todos los eventos en los Escritos Sagrados es a través del comienzo del Año Hebreo de Yahveh en Aviyv (Primer mes del año en la Primavera), y que dicho comienzo se registre, como הַיָּמִים א דִּבְרֵי Divrey JaYamiym Alef 24:7 lo certifica, con el sacerdocio de יְהוֹיָרִיב Yjoyariyv en Rosh JaShanah (Año Hebreo Nuevo verdadero). Se sabe de antemano por registro histórico, que Jordos murió en el Octavo Mes del Calendario Hebreo en Otoñó, de no ser así los padres terrenales de Yahshuah no hubieran podido llevar al niño al Templo en Yrushalayim después de 41 días (por la Purificación establecida en וַיִּקְרָא Vayikra 12:2-4, y registrada en לוּקַס Lukas 2:22-24) de haber nacido el niño.

De acuerdo a este estudio, queda discernida y despejada cualquier duda en relación al Nacimiento de El Mesías de Yisraeil en otra época distinta a la establecida por Los Escritos Sagrados. Así, la “navidad” no corresponde con el nacimiento de Yahshuah hebreo, aunque para muchos lo sea y siga siendo, incluso a pesar de este estudio, para “jesús” el cristo de origen griego.

¿Qué festividades debiéramos observar?
 
En ninguna parte de los Escritos Sagrados se nos informa de celebrar “navidad” o “semana santa” o cualquiera de las festividades de origen pagano establecidas por la “madre religión católico cristiana”. Sin embargo, Yahveh nos ordena a celebrar varias fechas importantes para nuestro pueblo. Todas estas fechas se enfocan en el Plan de Retorno y Restauración de Yahveh y profundizan en la base de la Salvación de Yahveh que Es Yahshuah El Mesías.
 
Los días de consagrar anuales con la correspondiente celebración son los siguientes:
 
· El Shabat
· El Pesacj o Pascua y la Fiesta de JaMatzot o los Panes sin Levadura
· Bikuriym o Primeros Frutos
· Shavuot o Fiesta de las Semanas (no es “pentecostés”)
· Yom Teruah o Fiesta del clamor (de las Trompetas)
· Yom Kipur o Día de recordación de la Expiación (Tevilah) de Yahshuah El Mesías
· Sukot o Semana de Tabernáculos primer y octavo día.

¿Hay comerciales en la televisión o cines o pancartas o vallas en las calles que nos recuerden estas Fiestas? No, ¿verdad que no? Porque todo lo que se trate de Yahveh y Su Plan, el mundo nada que ver.

Esta lista de Días para consagrar es hallada fácilmente por cualquier persona en וַיִּקְרָא Vayikra 23:1-44 y en דְּבָרִים Dvariym 16:1-6.

¿Es Cjanukah ordenado por Yahveh?
 
Nota: La fiesta de Cjanukah o de la Dedicación no es una Festividad que haya sido ordenada por Yahveh en Sus Escritos Sagrados; sin embargo es un recordatorio histórico para nosotros los Hijos de Yisraeil por lo que representa en lo ocurrido poco más de un siglo en Knaan antes que Yahshuah pisase esta Tierra. Cjanuka o Dedicación es importante porque marca además la punta de lanza que desarrolla el cumplimiento de uno de los eventos proféticos previos a la Primera Venida de El Mesías (la aparición de Antíoco IV como prefigura del anti-Mesías futuro), y al evento previo a Su consiguiente Segunda Venida (en la aparición definitiva del “asirio” o “rey del Norte” como figura del anti-Mesías cercano). No debiéramos olvidar el enorme consejo impartido a Yisraeil por El Mesías Yahshuah cuando dijo en מַרְקוֹס Markos 13:18: “Oren, porque su huida no sea en invierno”.

El que tenga oído que oiga… y entienda.

Como es común a la humanidad aprovecharse de lo que los Hijos de Yisraeil hemos tenido por siglos en buena estima recordar, en el corto futuro (unos cuantos años), Cjanukah desafortunadamente será una semana capitalizada para dedicar el altar del venidero falso Tercer Templo, el cual representará el espacio y escenario adecuados para la aparición no de Yahshuah El Mesías (Quien ya tiene Su Propio Templo en Su Reino), sino de un remedo de impostor, que no será otro que aquel que todas las pantallas de televisión en el mundo observarán (en un mal interpretado “todo ojo le verá”), y que hasta “los escogidos” engañará; ningún otro como el “asirio” o “anti-Mesías” (anti y contra Yahshuah y Su pueblo) que procederá del séptimo imperio Otomano, el cual se redujo pero nunca feneció, y que hoy por hoy el “islam” está dando poder para que se convierta en el “octavo” que “era y no es y será” tal como Los Escritos Sagrados lo comprueban:

הִתְגַּלּוּת Jitgalut 17:11 “La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición.”

Muchos pueblos, sobre todo de la Casa de Yjudah caerán en la trampa al creer que como Yjudah Cjashmonaiy (‘Macabeo’) en el Sefer de חשמונאים א Cjashmonaiym Alef 4:36-60 limpió y purificó el Templo, entonces seguramente eso mismo será lo que hará, según ellos erróneamente creen, El Mesías de Yisraeil, Quien ellos erróneamente suponen requerirá de limpiar y purificar ese Tercer Templo a fin de habitarlo y regir desde allí. Notoriamente se observa el desconocimiento absoluto en que lo que desciende con Yahshuah El Mesías en la Nueva Yrushalayim es Su propio Templo. La fantasía de creer que el “Tercer Templo” es el último y el que habitará el Mashiyacj será un riesgo gravísimo para la seguridad y la existencia misma de muchos, que todavía no se dan cuenta que ya hubo dos templos hechos de mano de hombre que resultaron en un fiasco y fracaso total delante de Yahveh.

¿Qué les hace creer que Yahshuah tenga necesidad, como Yjudah Cjashmonaiy otrora hiciera, de venir a limpiar y purificar un Tercer Templo, cuando no lo hizo con los dos anteriores, siendo que Él cuenta con el Suyo propio?

¿Qué les hace vedar la mente, los ojos y el corazón, si escrituralmente se entiende que la limpieza y sobre todo la purificación se efectuarán, como Kefa dice (כֵּיפָא ב Keiyfa Bet 3:10,12), por medio del fuego y la consiguiente destrucción?

¿Qué probaría que este Tercer Templo, el cual va a ser dedicado en una fiesta de Cjanukah no ha de ser destruido como los dos anteriores? Los Hijos de Yosef Efrayim desde luego que celebramos y recordamos lo que Yjudah Cjashmonaiy otrora hiciera, sobre todo por las vidas que este hombre salvó en nombre de Yisraeil y sus Doce Tribus.

¿No hemos de estar agradecidos con un miembro de la Casa de Yjudah que defendió el territorio de Knaan, máxime cuando los Hijos de Yosef Efrayim ni siquiera estaban allí para respaldarlo?

Pero en una cosa sí debemos ser claros, y es que el “catoli cristianismo”, el “islam”, el “judaísmo”, el “judaísmo mesiánico” y en buena parte los “nazareanistas” caerán en la trampa de s.a.t.a.n, pues el anti-Mesías aprovechará esta época justo para que ellos dediquen el Tercer Templo por donde éste entrará.

Nota: una de las razones que comprueban que el Tercer Templo no será el lugar que Yahshuah habitará es זֶכַּרְיָה Zekaryah 14:4 donde un terremoto reducirá a cenizas todo lo que ocupa el espacio que El Mesías Yahveh requiere para que Su Ciudad y Su Templo descansen sobre la superficie de la Tierra.

¿En qué parte de la Escritura podemos comprobar que Yahshuah recordó Cjanukah por el hecho de estar presente allí?

יוֹחָנָן Yocjanan 10:22,23

“En esos días se celebraba en ירוּשָׁלַיִם Yrushalayim la fiesta de חֲנֻכָּה Cjanuka (Dedicación), era חֹרֶף (cjoref) invierno, (דָּנִיֵּאל Daniyeil 11:31; ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef 4:36,52-59; קוֹרִינְתּים ב Koriyntym Bet 4:6) Caminaba por allí יַהשׁוּעָהְ Yahshuah en la Casa del Templo, en La Puerta de שְׁלֹמֹה Shlomo (La traducción nominal impropia es Salomón), (הַשָּׁליָחים סִקוּרִים Sikuriym JaShalyacjym 3:11, 5:12; מַלְאָכִי Malakiy 3:1)”

¿Por qué hay quienes dicen que Yahshuah no celebró Cjanukah y mas bien se rehusó a ir a esa fiesta?

Para discernir bien las razones que mueven a muchos falsos maestros de los que critican esta celebración y recordatorio, debemos evaluar cada una de sus erróneas posturas a fin de colocarlas frente a Los Escritos Sagrados. No olvidemos que la charlatanería y la falta de mínimos estudios académicos hacen que muchos falsos maestros se introduzcan con sus falacias dentro del pueblo Nazareno Yisraelita. Lo único que puedo decir al respecto es que “ni son todos los que están, ni están todos los que son”.

Algunos “estudiosos” advierten falsamente que los “hermanos” de Yahshuah en יוֹחָנָן Yocjanan capítulo 7 iban a celebrar “Cjanukah” y que en ese momento Yahshuah se rehusó a ir a esa festividad. En primer lugar la Fiesta a celebrarse en ese entonces está detallada en el verso 2 y corresponde con Sukot o Tabernáculos, y no con Cjanukah. Estos falsos maestros, que enseñan semejante falacia, no intuyen que la diferencia en tiempo entre Fiesta y fiesta son dos (2) meses. Ahora, Yahshuah no se rehusó a celebrar Sukot, simplemente el quiso llegar luego; si no hubiera sido así Él no hubiese llegado a la a la Fiesta como en definitiva ocurrió y es confirmado en יוֹחָנָן Yocjanan 7:10. ¡Y no solo eso, sus hermanos también asistieron! Así que me parece que quienes refieren a Cjanukah confundiéndola con Sukot están verdaderamente desubicados.

Tampoco existe tal cosa como que los “sirios” hubiesen impedido que Yisraeil celebrase Sukot y que por ello es que los “macabeos” hayan traslado tal fecha de Sukot para Cjanukah. Esto es argumentado (y no sustentado) por falsos maestros que de Historia no conocen ni un ápice.
Otros disparatados apóstatas continúan aseverando su exabrupto al inferir que en el capítulo 10 de יוֹחָנָן Yocjanan en el verso 22 el discípulo especifica que ésta era la Fiesta de los Tabernáculos en “invierno” llamándola “Fiesta de la Dedicación”. A parte de todo insultan al discípulo Yocjanan cuando en verdad lo que está escrito en arameo, hebreo y español, y hasta griego, si se quiere, es ‘Dedicación’ y no Tabernáculos.

Es notable ver como los hijos de mentira, son los mismos hijos de confusión, que pretenden confundir a la familia de Yisraeil, que en su mayoría poco conoce de estos temas, al fin de cuentas para robarles el verdadero Conocimiento de Yahveh y la consiguiente Salvación de sus vidas.

Hay otros quienes dicen que Cjanukah no debería recordarse porque no tiene ningún fundamento escritural. Si bien es cierto lo está, aunque no sea en el canon tradicional “cristiano”, lo está en el ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef (traducción nominal impropia de “primera de macabeos”) y יוֹחָנָן Yocjanan 10:22,23 que corresponde al canon “oficial” por ambigua decisión del “cristianismo”. Los Hijos de Yosef Efrayim consideramos el ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef como histórico por excelencia.

¿Y por qué siendo histórico no pudiera haber sido inspirado por Yahveh si todo lo que hay allí en ese libro de tapa a tapa es correcto y bien documentado paralelamente con lo que la misma Historia nos enseña?

¿No es espiritualmente inspirado y literariamente histórico solo porque algunos religiosos del “cristianismo” lo digan y lo hayan excluido caprichosamente de su canon?

¿No puede ser considerado legítimo solo porque a tres libros falsos más los hayan identificado con un título similar a este libro con los numerales 2,3 y 4?

¿Solo porque 2ª, 3ª, y 4ª de Macabeos son falacias escritas por individuos muy distintos al escritor de 1ª de Macabeos, hace que este último pague los platos rotos de los otros tres infiltrados?

Si hay algo bueno que ha hecho la “iglesia católica” y hay que reconocerlo, es haber incluido este libro en su canon deuterocanónico.

En lo que no estamos de acuerdo es en clasificarlo como “primero” o “primera” de los Cjashmonaiym o Jasmoneos o Macabeos. ¿Por qué? Porque hay dos versiones falsas de libros que se auto titulan “segunda”, “tercera” y “cuarta” de macabeos. Estas versiones nada tienen que ver con la naturaleza y procedencia del que debiera llamarse solamenteספר חשמונאים Sefer Cjashmonaiym, obviando lo de “primero” o “primera”. Sin embargo en las concordancias de estudio de la Casa de Yosef Efrayim advertimos que se trata del primero a fin de diferenciarlo sustancialmente de las tres versiones falsas posteriores a éste y que fueron clasificadas desafortunadamente como “segunda de macabeos”, “tercera” y “cuarta”, a fin de hacer creer que son la continuación del primer libro cuando en realidad están llenas de historietas incoherentes que no tienen que ver nada con la Historia. ¿Por qué falsas versiones? Ya lo veremos más adelante. Probadamente los hechos relatados en el ספר חשמונאים Sefer Cjashmonaiym están comprobados con la Historia misma, así que si este documento es legal con lo ocurrido en la Historia de ese tiempo, ¿por qué no puede ser congruente el emplearlo precisamente para descubrir las razones fundamentales del por qué la Casa de Yjudah celebra tan magno evento, mientras la Casa de Efrayim estaba mezclada entre las naciones?

Otros falsos maestros aseguran que Cjanukah existió para sustituir a la Fiesta de Sukot, la cual, según dicen, fue trasladada de Eitaniym (Séptimo Mes hebreo [aprox. septiembre octubre]) a Kisleiv (Noveno mes hebreo [aprox. noviembre diciembre]) solo porque las falsas versiones de “2ª” y “3ª” de macabeos lo dicen en los capítulos 1:9,18 y 10:5-8 respectivamente. Precisamente la falacia impresa en esos dos libros que emplean estos falsos maestros para probar su necio error hace que esas versiones (2ª y 3ª) de “macabeos” sean falsas. Parece que estos maestros han olvidado leer en esos mismos dos libros la parte concerniente a la invitación a orar por los muertos inscrita en 2ª de Macabeos 12:44-46 donde además de pedir orar por los muertos habla hasta de hacer sacrificio expiatorio para liberar a los muertos de sus pecados. ¿No esta una treta elaborada por la “iglesia católica” que arropó sus falsa doctrina con el nombre de 2ª, 3ª y hasta 4ª de “macabeos” cuando en realidad el libro original y genuino era uno solo? Esas 3 o 4 versiones extras pasan a ser para los Hijos de Yosef Efrayim como apostasía clasificada como ‘apócrifa’ falsa. ¿Advirtieron esto los falsos maestros que sostienen que Cjanukah reemplazó a Sucot? No existe, ni siquiera dentro del recalcitrante “judaísmo” el hecho de que Yjudah haya dejado de celebrar Sukot en Eiytaniym y lo haya reemplazado por Cjanukah en Kisleiv. No hay ni siquiera registro histórico fiable que pruebe semejante exabrupto impartido por la mentira satánica de estos falsos maestros.

Otra falacia más

Falsos charlatanes con ínfulas de maestros de igual forma han dicho que los 9 pebeteros donde se coloca en la actualidad el aceite que enciende la cjanukiya (candelabro de 9 brazos) representa a una supuesta “diosa madre” cuyo embarazo es de 9 meses. Con lo cual se reemplazó abusivamente, dicen estos, al candelabro de 7 pebeteros.
Los 9 brazos del candelabro llamado en hebreo cjanukiya reflejan los ocho días de la consagración del Altar por parte de los Jasmoneos (ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef 4:56) con el aditivo más importante que es el centro de la oportunidad de celebrar durante esos ocho días que es Yahveh Yahshuah Quien en últimas fue Quien permitió la victoria de los Jasmoneos sobre el asedio de los seléucidas. Por eso Yahveh Yahshuah es el Centro de la cjanukiya y por ello se completan 9 brazos, tal como lo es en el Menorah de siete brazos. Pero bajo ningún punto de vista la cjanukiya pretende reemplazar el Menorah.

Nota: El “judaísmo” ha circunscrito falsamente que lo de los nueve pebeteros refleja lo que una fábula talmúdica cuenta con respecto a que cuando Yjudah Cjashmonaiy y su grupo recuperaron el templo, al momento de encender el Menorah no hallaron más aceite que una pequeña cantidad con la cual encendieron el Menorah por ocho días enteros, y que de ahí es que se circunscribe el “milagro” de haber podido encender el Menorah durante ocho días con tan solo una pequeña cantidad de aceite. No existe forma de probar ello con Los Escritos Sagrados, y los Hijos de Yosef Efrayim no podemos aceptar la fábula talmúdica como prueba fehaciente del hecho, dadas las múltiples falacias y ataques que el libro del “talmud” levanta contra El Mesías de Yisraeil y la semilla de Yosef Efrayim.
Otros críticos de Cjanuka observan falsamente que quienes fundamentaron la festividad fueron los “saduceos” (partido político religioso del tiempo de Yahshuah), quienes por medio de ella sostuvieron la no creencia en la resurrección, en la existencia de ángeles y la aceptación de que los descendientes de Esaú (la casta de Herodes) asumieran el gobierno de Knaan. Es cierto que todo eso lo hicieron los “saduceos” o “ilusos creyentes” en ser los descendientes legítimos del Sacerdote Sadoc. Sin embargo la dinastía Cjashmonaiy o Jasmoneos nada tuvieron que ver, ni con “saduceos”, ni con “fariseos”, los cuales más bien surgieron poco tiempo después de aquel 25 de Kisleiv de entre el mismo pueblo, y más como fuerzas políticas en contra de los Jasmoneos que los habían liberado del asedio gentil turco griego, y que por envidias y egocentrismo contra los Jasmoneos quisieron ostentar el manejo del Templo al sostener que los Jasmoneos no eran dignos descendientes de Levi y por ello no podían servir en el Templo aunque fuesen quienes lo hayan limpiado y purificado después de librarlo del asedio pagano de los seléucidas. Así que en este punto tampoco estos falsos maestros le lograron apuntar al blanco de Cjanukah. Cjanukah existe por el trabajo que hicieron los Jasmoneos, no por las atrocidades que hicieron posteriormente “saduceos”, “fariseos” y “herodianos”. Además la casta demoníaca de Jordos o Herodes viene procedente de Idumea por el lado de Edom o Esaú, hermano asesino de Yisraeil a quien los “fariseos” y “saduceos” (incipiente “judaísmo” de aquella época) eligieron como su rey.

Otros falsos maestros argumentan terrible y falsamente que Yahshuah llegó a la fiesta de Cjanukah a increpar e insultar y a condenar a los asistentes por estar celebrando Cjanukah. Semejante calumnia solo puede ser sostenida por verdaderos apóstatas que denigran hasta de las Palabras de El Mesías de Yisraeil. En ninguna parte del capítulo 10 de יוֹחָנָן Yocjanan, en referencia a la Dedicación, ocurre tal cosa, por el contrario Yahshuah está diciéndoles las razones por las cuales no creían en Él (10:25), el por qué Él Era El Hijo de Yahveh (10:36), etc., pero sus postulados no son porque ellos estuvieran guardando la fiesta de Cjanukah o en contra de ésta. Lo incomprensible para estos falsos maestros falsos es perfectamente comprensible para nosotros los Hijos de Yosef. Cjanuka no es la “navidad” de los hebreos como muchos mentirosos sostienen, ¿Qué tiene que ver la Luz con la oscuridad? Pregunta cuya respuesta les resulta a estos muy difícil de responder. ¿Por qué más bien no aceptan que sus argumentos se basan más es en la pereza religiosa por no querer ni siquiera recordar la fecha exacta del Nacimiento de Yahshuah, mucho menos de la Luz en sus vidas?

Nota: Algunos otros “maestros” sostienen arbitraria y engañosamente que cuando Yahshuah fue circuncidado en el octavo día (finalizados ya los siete días de Sukot), dicen que este día era el “original Simcjat Torah” que el “judaísmo” celebra actualmente, y que Yahshuah habría entrado en el “pacto” en ese día. Los Hijos de Yosef Efrayim sabemos que nuestro Simcjat Torah verdadero fue cuando los Hijos de Yisraeil (Doce Tribus) recibieron el Torah (segundas tablas) en el Monte Sinaí en Yom Kipur, y no en el octavo día después de Sukot. La verdad acerca de esto es que el “judaísmo” guarda esta fecha y reinicia el ciclo anual de las porciones del Torah justo porque en el mes séptimo se reinicia el ciclo sacerdotal establecido en הַיָּמִים א דִּבְרֵי Divrey JaYamiym Alef 24:7, además de argumentar fláccidamente (sin bases escriturales, si no humanas) el comienzo de un falso nuevo año.

¿Cjanukah es la “navidad” de los judíos?

Falso. En primer lugar, mucha gente asiente la propiedad que se establece religiosamente alrededor de las Fiestas Escriturales. Si un hombre o una mujer celebran lo Escrito u Ordenado por Yaveh, entonces la gente con mente religiosa establece arbitrariamente que esa persona entonces debe ser judía (perteneciente al “judaísmo”). Esa venda debe ser quitada de los ojos, pues lo que vulgarmente la gente llama como “biblia”, no es, ni pertenece exclusivamente al pueblo judío. No olvidemos que judío (mejor judaíta) viene de Yjudah, e Yjudah es la doceava parte de Yisraeil. Así que no se puede andar asociando a que todos los que deseamos hacer la voluntad de Yahveh somos por regla estatutaria humana, “judíos”. Cjanuka refleja una celebración de libertad e independencia registrada escrituralmente aunque dicho escrito no sea tenido en cuenta por un canon escritural incompleto ordenado por “cristianos”. Cjanuka no es la “navidad” del “judaísmo” como muchos por ignorancia se atreven a aseverar. Cjanukah es un recordatorio de lo que hombres con verdadero valor en la sangre hicieron por nuestro pueblo, mientras otros de nuestros ancestros estaban borrachos por el elixir de la religión que aun mantiene borrachos a muchos que solo se la pasan parloteando sin saber lo que dicen.

Entremos en materia con respecto a “navidad”

Son interminables las páginas que levantan argumentos en contra de la festividad acerca de la “navidad”. Y son nutridas las innumerables críticas a esta época que por la temporada de invierno muchos países en el mundo celebran con toda clase de atavíos y festejos de toda índole. He leído toda clase de argumentaciones que tratan de justificar el por qué no se debería celebrar la famosa “navidad” en el mundo, y he encontrado más contradicciones en tales argumentaciones en lugar de una verdadera convicción histórica. No es difícil darse cuenta de la poca preparación histórica que tienen la mayoría de críticos de la “navidad”, los cuales en muchos casos rayan más en la invención que en la veracidad de los hechos que movieron la aparición de esta celebración en el mundo. No por ello pretendo excusar o aceptar que se deba celebrar esa festividad en el mundo. Es cierto que la “navidad” no es ni propiciada, ni argumentada en ninguna parte de Los Escritos Sagrados, como también es cierto que hay infinidad de fundamentos que certifican que El Mesías de Yisraeil nunca nació en una temporada invernal como la que tenemos anualmente, y mucho menos convertirse en el centro de atención de una celebración llamada “navidad”. Pero debo ser claro, y no se puede simplemente arremeter contra la “navidad” con argumentos fantasiosos que muchos “cristianos” disfrazan de históricos cuando la realidad es otra totalmente distinta. Si bien es cierto, el carácter pagano de la “navidad” como de muchas otras celebraciones dentro del “catoli-cristianismo” y de otras religiones en el mundo, no necesita probarse con argumentos contradictorios, ni mucho menos inventivos.

El primer paso para entender y luego comprender si la “navidad” es otra falacia o engaño propiciado por la mente paganizada de la humanidad envestida de religión, se debe comenzar por enfrentar los hechos verídicos que comprueban que El Mesías en realidad nunca nació o se hizo carne entre la humanidad en una época llamada “navidad” y menos en una temporada como Invierno.

Después que hayamos establecido el fundamento de acuerdo a lo que Los Escritos Sagrados nos enseñan, ahí sí pasaremos al renglón histórico a fin de probar el exabrupto o la malversación de la buena fe de muchos que caen en las garras de la falsedad, simplemente porque no conocen la verdad, nadie se las ha enseñado o simplemente la ignoran. La Casa de Yosef Efrayim Ingenieros del Reino para edificar la Casa de Yahveh no va a gastar páginas que copien la verborrea inventada por el mismo seudo “cristianismo” que con frágiles y contradictorios argumentos, que ilusamente infieren como históricos, en vez de aclarar los hechos, más los oscurecen.

Argumentos sin bases históricas compiten en miles de posturas entre el mismo “cristianismo” que trata de sacudirse con denodado pero inútil esfuerzo de la influencia atorrante de su progenitor el “catolicismo”, cuando en verdad todavía sigue embadurnado de la mayor parte de la corrupción que nutre a su madre religión y que a su hija llamada “cristiandad” le resulta, con sobradas razones, difícil deshacer.

El tinte de hipocresía en las actitudes peyorativas del “cristianismo” hacia el “catolicismo” queda en evidencia cuando son más los “cristianos” quienes desean a través de la internet atacar débilmente posturas como la de la “navidad” cuando en el fondo siguen guardando falacias y timos de notable trayectoria histórica como el “domingo”, la “semana santa”, etc.

No debemos olvidar que otrora época, este tipo de sutil comportamiento religioso (hipocresía) lo tuviera el anti-semita Martín Lutero a quien la gente cree erróneamente que fue quien enfrentó el carácter corrupto de la “iglesia católica”, cuando en verdad se trató mas bien de que se separara de ésta para darle continuidad a muchos de sus procedimientos corruptos, solo que por su propia cuenta, es decir haciendo campamento aparte, pero continuando embadurnado de muchos de los almizcles de la madre religión.

Argumentos fláccidos y además contradictorios como de que para algunos “cristianos” “navidad” se traduce en el nacimiento de “tamuz” frente al argumento de otros de que en verdad fue el nacimiento de “mitra”, y otros el nacimiento de “odín”, dejan en el ambiente una espesa columna de humo que limita nuestra aceptación de tales falsas posturas.
Es verdad que Roma sufriría una transición entre el paganismo y la religión, como también es verdad que muchas de las costumbres paganas se disfrazaron con el tiempo de religión introduciéndose en buena forma, de manera que casi no fueran percibidas y hoy no fueran discernidas, a fin de detectar la trampa y la mentira.

Es verdad que muchas creencias paganas se convirtieron con el tiempo en doctrinas religiosas, y que muchas festividades de corte pagano fueran asimiladas al culto religioso. Sin embargo con tantas posturas, fechas y nombres (muchos inventados) que la simbiosis (“catolicismo” a “cristianismo”) que la religión le ha dado a estos temas, nos obliga a poner sobre la mesa lo que en verdad ocurrió en la innegable Historia, sin necesidad de rayar en la exageración, la invención, las habladurías o la mentira misma.

Sin lugar a dudas nuestra premisa establece que lo que el mundo celebra como el supuesto cumpleaños o natalicio de lo que ellos llaman “hijo de dios” (no hay ninguna diferencia si se escribe con mayúsculas, seguiría siendo el mismo “dios” solo que más altivo), en primer lugar no haya ni eco ni fundamento por lo que Los Escritos Sagrados han establecido. Deseamos comenzar por lo más importante que es El Davar o Palabra de Yahveh, y no por los argumentos contradictorios y muchas veces fantasiosos de la religión que ostenta fracasadamente oponerse a la religión que la engendró.

Históricamente no se puede comprobar que el “25 de diciembre”, base de la “navidad”, haya sido registrado en un supuesto “calendario romano” como día observado para garantizar que esa fue la fecha del nacimiento de un supuesto mesías o “cristo” como se entiende en el lenguaje procedente del mundo helenizado (griegos) hasta nuestros días, tal cual lo mencionan escuálidamente algunos “cristianos”.

En primer lugar la postura es fláccida porque los romanos nunca creyeron en ninguna clase de mesías que no fuera su propio emperador, y muchos menos en Yahshuah El Mesías de Yisraeil. Si los “cristianos” (Efrayim ciego) escasamente Le conocen, incluso por Su Verdadero Nombre, mucho menos lo irían a hacer los romanos.

La insistencia del “cristianismo” que argumenta la falsedad de la “navidad”, profundiza más en la crítica en contra de la celebración de los aniversarios de nacimiento (cumpleaños) que en la misma “navidad”. Otros son más cismáticos al referir que en las dos celebraciones “bíblicas” de “cumpleaños” se cometieron dos asesinatos, lo cual no tiene fundamento puesto que Los Escritos Sagrados no cercioran que esos asesinatos (que sí ocurrieron, uno propiciado por Faraón y otro por Jordos o Herodes) hayan ocurrido en el momento de la celebración; ni la celebración misma conllevó a los asesinatos en particular. El “satanismo” o la “satanización” de todo es una de las tretas más realizadas por una fracción del “cristianismo” que se disfraza del “puritanismo” que no se pudo extirpar desde la Edad Media. Ya hemos explicado en algún estudio que celebrar los aniversarios de nacimiento, lo cual se traduce en celebrar la vida física y espiritual más que la muerte física y espiritual, no son de corte pagano, y que simplemente lo que la hipócrita religión trata de rechazar es lo que más celebran.
La frase de la religión es como la de la “dictadura”: “Has lo que digo y no lo que hago”. Así que reprender la “navidad” no se puede convertir en excusa y panacea de paso para combatir la sensatez de otros temas que son irrelevantes a este. Incluso hay quienes han llegado a decir que quien celebra “cumpleaños” se cree “dios” y que el pastel o torta que le parten en su día es el símbolo del “dios” sol.
En verdad la hija de la religión so pretexto de criticar a su progenitora, lo hace a veces en términos que rayan más en las habladurías y las exageraciones que en la sensatez misma de los hechos; por ello es que la hija, que ahora pretende inútilmente ser distinta a la madre, termina siendo como ella (léase por favor יְחֶזְקֵאל Ycjezkeil 16:44). Ya decía bien el escritor García Márquez cuando dijo: “Aquellos que odian a sus adversarios terminan pareciéndosele a ellos”.

Otra postura “cristiana” observa que la “navidad” no es una “fiesta cristiana”, cuando en verdad sí lo es. Pues en ella se festeja el supuesto nacimiento de “cristo”, y fue propiciado por los mismos que propiciaron celebrar el “culto” a “cristo” en los “domingos”. Así que, tú no puedes morder la mano de quien te alimenta, si en el fondo sigues comiendo de la misma mano.

Otra postura agrega que la “navidad” se originó por la corrupción derivada del alejamiento de los “creyentes” de la “biblia”. No sé a qué alejamiento se puede uno referir en relación a alguien que ni si quiera se ha acercado. Tú no puedes alejarte de algo a lo cual ni siquiera te has acercado.

Otros dicen que la “navidad” la originó “babilonia” y que el “catolicismo” engendra esa figura en lo que la “biblia”, según ellos, se traduce en la “gran ramera”, cuando en verdad el foco real de la gran ramera sabemos cuál es, y con nombre propio, lejos de la figura ambigua y retrógrada del “catolicismo” que más bien sirvió por siglos de “chivo expiatorio” y “zalamero colaborador” de la bestia anti-Mesías, que de verdadero protagonista histórico y autor intelectual en los acontecimientos que definirán la ecuación que resolverá el dilema de este mundo.

Otros infieren que “navidad” o su similar “cristmass” en lengua inglesa que traduce como “cristo misa” o “cristo cuerpo” lo cual, entonces, según ellos, significa la negación que la “iglesia católica” hace respecto del sacrificio de “cristo”. Sin embargo, la “misa” como tal no es más que un ritual de servicio que el “catolicismo” realiza para reunir a sus adeptos, pero llegar a decir que “misa” es la negación del sacrificio de “cristo” no es más que una invención sin sentido de parte de los “cristianos” que la sostienen. Simplemente lo que el “cristiano” llama “servicio”, el “católico” lo llama “misa”.

Es verdad

Es verdad que el “catolicismo” procede de la antigua Roma, y que esta religión es la que más celebra fervorosamente la festividad de la “navidad” de “jesús”. También es cierto que sus procedimientos de “acostumbramiento” han probado que muchas de las razones que se atribuyen al éxito en la adopción del mayor número de “fieles” en sus filas se deba a la asimilación de costumbres que otrora fueran visiblemente paganas; ahora, con un traje religioso, éstas pasan desapercibidas, es cierto.

Es verdad que muchas “tradiciones” (traiciones) paganas han sido mimetizadas por celebraciones religiosas, como el caso de los “baales africanos” (kananitas) cuyos nombres fueron traducidos a otros de corte supuestamente más piadoso a fin de ganar (reclutar) los adeptos africanos para las filas de esa religión, como ocurre hoy en Cuba y el Caribe.

Es verdad que la “iglesia católica” se ha dado a la tarea disciplinaria de establecer muchas celebraciones que antes de ser tenidas en cuenta como paganas, ni siquiera son tenidas en cuenta por Los Escritos Sagrados. Así es como el mundo religioso de hoy, por el lado occidental, recibe e inyecta, en buena parte, la “tradicional” herencia doctrinal de la mayoría de celebraciones que desafortunadamente la Tribu de Efrayim paganizada (torta no volteada, הוֹשֵׁעַ Josheia 7:8) realiza.

Es verdad que el tinte fiestero, la costumbre de permitir ser absorbidos por la moda de la época (consumismo globalizado), la ilusión de lo mental de finalizar un supuesto año que termina (según el falso calendario “gregoriano”, pues hasta ahora estamos en el 9º mes del calendario hebreo verdadero), el “goce” temporal de un año laboral de fracasos económicos que finaliza, los ilusos augurios de empezar un nuevo año con nuevas expectativas y metas subliminales que no se van a cumplir (promesas van, promesas vienen), el fervor religioso que alimenta la ilusión mental del éxito y la felicidad temporales, la ansiedad impuesta en hijos en la vana ilusión de recibir regalos por parte de sus padres de manos de un supuesto viejo barbado gordo y vestido de rojo en un hipotético vuelo mundial en trineo halado por renos, el recurso de la embriaguez (borrachera) para supuestamente mitigar las penas, acrecentar falsamente el olvido, y alcanzar la burbujeante ilusión de la alegría y el despilfarro, y la elaboración de toda clase de sortilegios, supercherías, supersticiones (huevos bajo la cama, lectura de manos, ingestión de frutas, recorridos cortos con maletas vacías), juegos mentales, aguinaldos superfluos, lucecitas de colores, arbolitos con bolitas, etc., etc., no se traducen más que en la llenura de egos que se hinchan con los triunfos pasajeros de la imaginación que al final se desinflarán con el agotamiento y la rutina de una cruel realidad inocultable en el supuesto año que comienza.

A mucha gente le gusta hacerse a la idea de celebraciones como esta para hallar en sí mismos una especie de auto-indulgencia por medio de ligeros actos religiosos a fin de silenciar el proceso ensordecedor del auto culpa que les embarga durante todo el año gregoriano. Prefieren creerse muy conscientes y convencidos de que son buenas personas, o de llegar a serlo solo porque un año hipotético (producto del engaño de los gregorianos que se inventaron ese calendario) está a punto de concluir y se debe tener el deber “moral” de cambiar después de todo.

El sentimentalismo y el jolgorio están a flor de piel en estas fechas, pero,

¿Por qué celebrar algo que no está estipulado en los Escritos Sagrados y sí la Fiesta de Cjanukah Hebrea para festejar el engendramiento de Yahshuah como la Luz del mundo entre nosotros?

¿Por qué lo que celebra el mundo suele ser tan popular y lo de Yahveh no?

¿Por qué hay tantas religiones a las que el común denominador de la “navidad” las une?

¿Y por qué ahí en ese punto las religiones no cuestionan la veracidad de esta fiesta, siendo esas religiones tan diferentes aparentemente?

¿Por qué culturas como la China con la religión budista a la cabeza, Israel con la religión “judaísmo” como estandarte, y Arabia con la religión islámica a bordo, guardan y respetan el año nuevo gregoriano?

¿Se pondrían de acuerdo las religiones para de esta forma en conjunto celebrar lo que Yahveh ordena en Su Escritura?

¿Verdad que no?

¿Por qué lo pagano sí, y lo de Yahveh no?

¿Por qué debiéramos no aguar la fiesta de “navidad” y los “buenos deseos” de esta época y no frustrar las “ilusiones” de niños “católicos” y “cristianos” que esperan todo un año para recibir un regalo de buena voluntad en esta época?

Ni lo uno, ni lo otro. No aguamos sus fiestas porque simplemente pensemos diferente a ellos. Creo que más bien nos las aguaríamos nosotros a nosotros mismos si no fuéramos capaces de ser sensatos delante de Yahveh y celebrar lo que Él nos ha legado que es Cjanukah. No inoculamos las ilusiones de los niños que aguardan su regalo anualmente, simplemente porque nuestros hijos ya tienen sus propios regalos y es porque los han recibido durante todo el año que ni siquiera aún termina (pues hasta ahora vamos en el 9º mes) en las verdaderas Fiestas de Yahveh.
Tampoco debemos ser cínicos al celebrar Cjanuka y “navidad” colocando una cjanukiya o candelero de 9 pebeteros al lado de un pino con “bolas”, como hacen muchos americanos e hispanos en Estados Unidos, sobre todo en las oficinas de gobierno (¿qué tiene que ver la luz con la oscuridad? קוֹרִינְתּים ב Koriyntym Bet 6:14).

¿Es normal que la gente diga por estas fechas, “felices pascuas”?

Sí, pues para ellos es normal, pero para nosotros es completamente anormal. ¿Por qué?
Mucha gente ha repetido esta frase por decenas de años sin percatarse de lo que están diciendo. La palabra hebrea para ‘pascua’ es Pesacj que significa pasar por alto, o exención de; en el mejor de los casos es ‘pasar sobre’. El Pesacj siempre hace alusión a la celebración previa del sacrificio de un cordero macho que rememora la salida del pueblo de Yisraeil de Egipto. Si esto es así, entonces, ¿qué significa que la gente te diga “felices pascuas”? Ingenuamente la humanidad vocifera expresiones sin conocer el sentido de éstas (hablar para pensar y no pensar para hablar). Al decir “felices pascuas” es como si se estuvieran diciendo “feliz Pesacj” en una fecha completamente antagónica con la celebración de esta Fiesta Hebrea. “Felices Pascuas” es equivalente a decir “feliz pasar por alto” o “feliz sacrificio”.

¿Cómo se puede entonces llegar a saber la verdad de lo que ocurre si no es a través de la verdad misma, y a través del conocimiento del recurso que la alberga?

Esa es nuestra tarea desde este momento con respecto a esta “festividad”.
Lo realmente constructivo para nosotros fue darnos cuenta que cuando estábamos presos de la religión, hacíamos nacer hipotéticamente a un mesías en un pesebre toda vez que colocábamos un muñeco de madera o cerámica o plástico o del material que fuera, a fin de creer ingenuamente que de eso se trataría el nacimiento de nuestra salvación en el mundo.

Fuimos libres cuando supimos que no necesitábamos hacer un juego mental de hacer nacer a un muñeco que nunca crecería en nuestras vidas, sino que pasado cada año que viniera, ese muñeco extraído de una caja empolvada y hasta raída por insectos, o en el peor de los casos por roedores, que sería una y otra vez limpiado, el mismo muñeco que no crecería nunca, sería de nuevo hecho “nacer” en una especie de maqueta campestre elaborada con materiales plásticos o naturales, pero al fin y al cabo mudos, ciegos y sordos, testigos de nuestra apabullante ignorancia de espíritu y verdad.

¿Qué podíamos esperar? Que naciera ese muñeco, en hipótesis, en planes del dominio de lo mental (no realismo) como nacen todas nuestras fallidas alegrías espontáneas en medio del duro sufrir por el que neciamente atravesamos nuestra vida por este mundo, sin darnos cuenta que allá, más allá de nuestra nariz, y de nuestros ojos, y nuestros oídos, más allá, pero no afuera en lo externo, o en lo material, si no adentro, en lo interno, en lo intangible, en un Reino que no se puede ver, pero que se puede sentir, y que no es de este mundo, hay cosas mejores, más gratificantes y verdaderamente durables y eternas.

Sí hay un niño que vive, y que es bueno recordar su nacimiento, pero, un nacimiento vivo y eficaz, y no que después que la época pase, entonces se le vuelva a guardar en una caja de cartón en el lugar de la casa donde menos estorbe, por lo menos hasta el próximo año que llegue.

El mundo concibe y enarbola el concepto de la “navidad” pues a través de ella se identifican con la película tierna y dulce de un “cristo” con rostro angelical en un mal conceptualizado pesebre.

No en vano la “navidad” crea el escenario perfecto para que la idea de un mesías terrenal se constituya nada más que en la figura de un muñeco en forma de bebé. Es ahí donde El Mesías no crece en los corazones de los humanos. ¿Por qué? Porque todavía el mundo, el mundo que sucumbió a los tentáculos de la religión lo concibe como un bebé petrificado en la forma angelical de un muñeco susceptible de quebrarse.

No, ya nosotros no pensamos de esa manera. Esa es la manera del mundo embebido por la ilusión de lo mental. Por eso ahora sabemos cuál es la fecha verdadera del Nacimiento de nuestro Mesías de Yisraeil, Yahshuah Es Su Nombre, El cual nunca se puede comparar, y ni siquiera llevar al terreno de lo tangible para decir que se traduce en un muñeco de cera o de madera, y mucho menos llevarlo a un entorno geográfico y temporal en una época totalmente equivocada.

La navidad sí es “cristiana”. ¿Por qué?

Porque fue impuesta por el “catolicismo”, y esa religión es “cristiana”. ¿Por qué? Porque creen en “cristo”, por eso es. Ahora, la “navidad” sí es “cristiana” y “jesús” también es “cristiano”, y lo hicieron nacer en su “navidad”, ¿Por qué? Porque el “catoli-cristianismo” es una religión igual como el “judaísmo” o el “islamismo”, o el “hinduismo” o el “budismo”, etc.; todas ellas fueron creadas por ellos mismos y para ellos mismos, no para nosotros los Hijos de Yahveh.

¿Para qué lo hicieron? Para separarse unos de otros, para aislarse unos de otros, y para odiarse unos a otros, y para creerse que unos son mejores que otros, ¿por qué? Porque la religión es vanidad de los hombres. El “cristianismo” y todos los nombres que identifican a sus protagonistas en sus doctrinas fueron creados por ellos y para ellos, pero no por nosotros, ni para nosotros. Nosotros no necesitamos de “religión” para llegar a Yahveh. Ni de “razas” para llegar al hombre. Nosotros necesitamos de Yahshuah para llegar a Yahveh, y de amor para llegar a los hombres.

¿Es la “navidad” el nacimiento de “jesús”?

Sí, la “navidad” es el nacimiento de “jesús”, pero no de Yahshuah El Mesías de Yisraeil.

¿Acaso “jesús” y Yahshuah no son el mismo?

No, no lo son. “Jesús” es una palabra griega, que identifica a un nombre griego correspondiente a un hombre griego. Yahshuah no es, ni era griego. Yahshuah Es Hebreo y Era Hebreo, y Su Nombre fue dado en lengua hebrea, así como Carlos no puede traducirse a Charles, o Jaime traducirse a James; tú te sigues llamando tal cual tu nombre es y fue dado por tus padres. Además Yahshuah no nació tampoco en Grecia, ni siquiera hay registro en los Escritos Sagrados de que lo hiciera, ni tampoco estamos en Grecia para llamarlo de esa manera, si es que se pudiera hacer. Estuvo un buen tiempo en Egipto y ni siquiera recibió un nombre egipcio, ¿cómo podría entonces haber recibido un nombre griego, si ni siquiera sus padres eran griegos?

Por eso la “navidad” no es corrupta para los “católico cristianos”, pues ellos creen a capa y espada que la “navidad” de su “cristo” es verdad, y no habrá poder humano que los haga cambiar de parecer (léase la vara de la soberbia de מִשְׁלֵי Mishley 14:3). Así pues, todas las religiones existen (de ahí la ceguera espiritual en la que están) es gracias a sus enconadas creencias. Por eso para ellos todo lo que hacen les parece bien y bueno; y se aferran mentalmente al asegurar que como no le hacen daño a nadie, ¿por qué no hacerlo?

Pero en el fondo ellos ignoran que “El hombre necio no sabe, y el insensato no entiende esto” (תְּהִלִים Tjiliym 92:6); por eso es que el libro de מִשְׁלֵי Mishley o Proverbios 12:15 dice que “el camino del necio es derecho en su opinión”, pero a resumida cuenta “…no saben lo que hacen”. Al final, después del festejo mundano, solo quedará un mal sabor de boca, y todo volverá a ser como antes.

¿Es esa la felicidad que Yahveh desea para ellos?

Sin lugar a dudas que no, pero ellos prefieren decidir por sí mismos (menosprecian el consejo de su Padre מִשְׁלֵי Mishley 15:5) cuál es su felicidad. Por ello, desechan las riquezas de El Padre de los Cielos, y en vano siembran en terreno movedizo y construyen castillos de felicidad con arena movediza.

¿Es bueno que compartamos la “navidad” con quienes creen en ella so pretexto de que nos conozcan?

No, puesto que sus creencias son sus creencias, la única forma de ser genuinos en nuestra forma de pensar como Yahveh quiere que seamos es no participando de sus celebraciones y sí respondiendo con la verdad cuando ellos nos pregunten por qué no lo hacemos o por qué no aceptamos su invitación. Yisraeil, Yosef Efrayim y Yjudah tenemos una riqueza inmensa para celebrar de acuerdo a nuestro manual que son los Escritos Sagrados, y no necesitamos acomodarnos al confort material de las costumbres de las Naciones simplemente porque falsamente creamos que estamos solos o que no tenemos con quién celebrar o con qué celebrar. Si tú celebras con ellos, entonces ellos supondrán que tú piensas como ellos, luego debes ser como ellos son, y debes participar de las cosas que ellos hacen; porque si tú no deseas hacer esto, porque tus convicciones no te lo permiten, entonces ¿qué se supone qué harías entando ahí? nada, ¿verdad?

Muchos Hijos de Yisraeil desafortunadamente son seducidos todavía a participar de estos eventos solo por la ilusión de lo mental de no ofender a quienes creen en esto o para evitar el que dirán. Pero, ¿te has puesto a pensar que diría Yahveh respecto de tu actitud y comportamiento poco firme e inconsistente, sin contar tu falta de criterio personal?
El “pesebre” no es el Suka o Tabernáculo de Yahshuah, ni tampoco el pino de “navidad” es el árbol de Olivo de Yisraeil. Ya decía el profeta יְשַׁעְיָהוּ Yshayaju 10:2,3 “… no aprendan el camino de las naciones… porque las costumbres de los pueblos son vanidad… porque leño del bosque cortaron (árbol de “navidad”)…”

Las personas que celebran “navidad” tienen un ojo con ceguera parcial que necesita ser llevado a la mesa de cirugía de Los Escritos Sagrados a fin de quitar el velo de encima de este. Es la ceguera de un solo ojo, pues quienes la celebran tienen idea, pero no el conocimiento, y por ello fracasan en el intento.

¿La prohibición sobre cortar arboles y llevarlos a los hogares como adornos, dónde está en los Escritos Sagrados?

Las culturas del mundo han empleado árboles como especies de guardas y estandartes a fin de identificarse con la “grandeza” (¿tan poco discernimiento tienen acerca de este término?) con relación al tamaño de éstos. Casi todos los ídolos, a lo largo de la Historia, de hecho están elaborados con madera. ¿Pero qué dice Yahveh en Su Palabra acerca de esto? Ve y consulta y léelo tú mismo יִרְמְיָהוּ Yirmiaju 10:2-4.
דְּבָרִים Dvariym 16:21,22 dice lo siguiente: “No plantarás para ti árbol para ‘asherah’ junto al altar de Yahveh tu Elojiym, que hagas para ti”
דְּבָרִים Dvariym 16:22 “ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Yahveh tu Elojiym.”

¿Por qué la “navidad” de “diciembre” está influenciada por el paganismo?

Dentro del “catolicismo” son variadas las formas y desviaciones que se registran y que tratan solapadamente de entrometer a los incautos en la contemplación del “nacimiento” de un niño al lado de su supuesta progenitora, ambos elaborados de materiales inertes.
Es verdad que distintas culturas a lo largo de la Historia han empleado distintos nombres para identificar a cada uno de los personajes de su predilección, sin embargo, por el trasfondo que sostiene el “catolicismo”, es fácil deducir probadamente, que el concepto de madre “diosa” o “reina del cielo” e “hijo” en brazos, conserva la misma uniformidad de concepto que en otras culturas de donde el “catolicismo cristianismo” justamente procede. No es extraño por demás, llevar, justo a la época en que el sol es más requerido precisamente por el frío característico de este tiempo, lo que ha llevado, solapadamente, a muchas culturas a mezclar la idea de requerir la esencia de la acción del sol en las vidas de los hombres, justo cuando es la época en que más se adolece de la luz de este astro. De ahí que la asociación de inquirir la presencia del sol en el invierno se entremezcle con la necesidad paganizada de clamar por su presencia, adjunto con la consecuente necesidad de dar gracias a través de “juegos de invierno” para completar el ciclo mental de auto-retribuciones ilusorias.

¿La imagen de “santa” o “papá noel” qué representa?

Nota: la palabra “santa” no es otra cosa que la intercalación distinta de una de las letras que conforman la palabra “s.a.t.a.n” donde la letra “n” final cambia de posición después de la primera letra “a”. ¿Con qué fin? ¿Por casualidad? No, con el fin de camuflar o mimetizar el verdadero sentido y objetivo de la palabra s.a.t.a.n.

¿Es un símbolo que genera convulsión en el consumir de los adultos? O ¿Es un símbolo que genera vanas esperanzas en niños ilusos con ansiedad de regalos por creer que son buenos?

El Viejo Navideño (“Pascuero”) es una invención reciente y es un producto que surge netamente del mercantilismo americano. Está derivado principalmente del folclore alemán y holandés. Tiene sus orígenes en la entidad conocida como “san nicolás”. El buen muñeco bonachón, de risa caricaturesca y desbordantes dotes de confianza, es un individuo fantasioso figurado por imágenes inamovibles o disfraces descomunales, que transmiten una especie de alegría superflua que entretiene la mente para sustraer las finanzas de los incautos partícipes de su juego infantil caricaturesco. Por eso es común en esta época toda clase de documentales y películas que embelecan el ego infantil de mayores y chicos a fin de absorber de alguna manera el afán por atragantarles la razón y el intelecto.

La transposición de caracteres o mejor dicho el suplantar a los padres por la figura del “santa claus” o “papá noel” se ve afectada por la necesidad de favorecer a los niños, sea cual sea su comportamiento. Durante el “año gregoriano” (calendario no estipulado por Yahveh) muchos padres embelecan a sus hijos diciéndoles que si no se comportan bien, no habrá regalo a “fin de año”. En el afán de hacer felices a todos los niños, esta figura mental de “santa” suplanta al padre o a la madre de cualquier niño y le hace saber que no importa lo que un niño o niña hagan durante el año, ese “santa” o padre suplantador al final dará su recompensa a esos niños. Así, la figura caricaturesca adopta la imagen de una especie de “dios” subliminal que condiciona durante el año la mente de los padres que dicen a sus hijos que si no se comportan como debe ser, no habrán regalos (especie de juicio seudo psicológico) a fin de ajustarlos y condicionarlos con el materialismo de sus vidas; sin embargo, ese “dios subliminal” aceptará al final del “año gregoriano” a todos los niños de una forma u otra, es decir, “con tal de que compres lo que te vendo, te perdono”.

¿Cómo un padre le pedirá a su hijo que siempre diga la verdad, en tanto el padre es presa de la falacia del “papá noel” que lo suplanta, y le está mintiendo a su hijo con tal falacia?

Si los padres continúan con esta clase de falacias, por años los hijos continuarán fabricando en sus mentes, sin darse cuenta, la figura complaciente ya no de un “dios subliminal”, sino del real anti-Mesías (no olvidemos la advertencia de Yahshuah sobre la doctrina de los “nicolaítas” de הִתְגַּלּוּת Jitgalut 2:6,15), que complacerá a muchos haciéndose “dios” en medio de ellos, abarrotándolos de regalos (efectos milagrosos) los cuales después se convertirán para ellos mismos en su propia guillotina.

¿Quién es realmente “san nicolás”?

El hombre conocido habitualmente como “san nicolás” no es otro más que Nicolás de Bari quien fue obispo de Mira, en Licia, Asia Menor (¡Turquía!). Murió en un “diciembre” del siglo cuarto de la “era gregoriana”. Su figura es popular tanto en la “iglesia griega” como en la “iglesia latina”. Fue considerado “patrón” o “santo” de Rusia, de la juventud y de los navegantes. Es muy popular en Europa donde una “leyenda” lo describe como el repartidor de juguetes a los niños en la víspera de la “navidad”. Durante la Reforma de Lutero se transformó en Alemania y otros países, en “papá noel”.

Los colonizadores holandeses de Nueva Ámsterdam, actual Nueva York, cambiaron el nombre de “san nicolás” por el de “santa claus”. Los mismos “católicos” argumentan que estuvo presente en el concilio de Nicea donde se engendró la falsa doctrina de los nicolaítas.

Hay una relación muy estrecha entre este sujeto, el concilio católico de Nicea y lo que nos refiere הִתְגַּלּוּת Jitgalut 2:15. A este Nicolás de Bari la gente pagana le atribuye numerosos “milagros”.
Nicea era una antigua ciudad de Asia Menor, en Bitinia (¡Turquía!), en la que se celebraron dos concilios “ecuménicos”: el de 325 (calendario gregoriano) contra el arrianismo; y el de 787, contra los iconoclastas.

Mi pregunta es: ¿Cuándo celebrarán el concilio los catoli-cristianos islámicos contra los Hijos de Yisraeil Yosef e Yjudah?

Nicea fue capital del “imperio bizantino” (imperio de Nicea) de 1204 a 1261 (calendario gregoriano). El imperio de Nicea fue el “estado” fundado por los “bizantinos” en el año 1204 (calendario gregoriano), tras la conquista de Constantinopla en la “cuarta cruzada”. Pero ¡cuidado! Constantinopla no es otra distinta a la misma actual Estambul (¡Turquía!), ciudad ubicada muy cerca de donde estuvieron ubicadas las Siete (7) Congregaciones de הִתְגַּלּוּת Jitgalut capítulos 2 y 3 enteros. Ciudad cercana a la que otrora fuera la ciudad de Pérgamo (¡Turquía!) (ciudad del trono de s.a.t.a.n según הִתְגַּלּוּת Jitgalut 2:12,13), y que hoy se haya en ruinas pero fue suplantada por la actual Bérgama (¡Turquía!) (ciudad moderna ligeramente arriba de la ciudad en ruinas).

Los estudiosos occidentales que no aprendieron a discernir con los ojos, el alma y el pensamiento de oriente, continúan creyendo falsamente que “Babilonia” es Estados Unidos o la “iglesia católica romana”. Por estar entretenidos con el “santa’ (s.a.ta.n. que los tienes cegados) de la ‘navidad’”, muchos pueblos de Europa y América (Occidente) están dejando de conocer (obviando con negligencia absorta) el verdadero peligro (holocausto global) que llegará a sus vidas de manos del “asirio” o anti-Mesías.

Si el “cristianismo” cree que todavía el “Papa” (¿padre espiritual? ¿De qué o de quién?) es el falso profeta, y la “iglesia católica” es la gran ramera, la Tribu de Yosef Efrayim, enjaulada en esa religión (hija al fin y al cabo del “catolicismo”), se estará colocando su propia soga al cuello, y su ingenua creencia en el falso “rapto” no podrá auxiliarlos en el día y en la hora señalados para la ‘Angustia’ o “tribulación” de Yisraeil (Holocausto nazi islámico. No olvidemos que Hitler era católico musulmán).

Si los estudiosos occidentales continúan aseverando injustificadamente que s.a.t.a.n. movió su trono de Bérgama Turquía hacia Italia o hacia Estados Unidos, empleando ingenuamente (sacando texto fuera de contexto) para ello el verso de כֵּיפָא א Keiyfa Alef 5:8, estarán irremediablemente perdidos. ¿Por qué? Porque están concentrados en apuntar hacia el blanco equivocado (parte del trabajo entretenedor de s.a.t.a.n). Claro que deben apuntar hacia los líderes ecuménicos del “catolicismo-cristianismo” (como bien lo hacen los “cristianos adventistas”) pero no deben olvidar que en buena parte ese “ecumenismo” es el puente o la metamorfosis para que ese mismo “catoli-cristianismo” sea absorbido (por sus propios temores) en el “islam”. De lo contrario ese “catoli-cristianismo” será conquistado a muerte como otrora se impusiera el “imperio otomano” sobre el “imperio bizantino”.

Nota repetitiva: la palabra “santa” no es otra cosa que la intercalación distinta de una de las letras que conforman la palabra “s.a.t.a.n” donde la letra “n” final cambia de posición después de la primera letra “a”. ¿Con qué fin? ¿Por casualidad? No, con el fin de camuflar o mimetizar el verdadero sentido y objetivo de la palabra s.a.t.a.n.

¡Estambul y Bérgama se hallan ubicados en Turquía! Lugar de donde saldrá el anti-Mesías (como otrora hiciera el Seléucida o asirio Antíoco IV Epífanes [¡que curioso, la “iglesia católica celebra la “epifanía” por esta época!]) definitivo de este mundo para asolar (abominación desoladora de la cual habló el profeta Daniyeil y el último holocausto para el mundo).
La palabra “Bizantino” viene de “Bizancio”, y esta última es la misma Constantinopla o Estambul. Lo que ocurre es que originalmente “Bizancio era una antigua ciudad griega (el imperio de Alejandro [Grecia] se extendía hasta todo lo que es actualmente Turquía]), fundada hacia el 660 antes de la era gregoriana. Dicha ciudad fue conquistada por Roma hacia el año 196 (a.c. e.g.) y fue elegida como capital del imperio de “Oriente” (connatural al “dios sol”) por Constantino en el 330 (d.c. e.g.), por lo que se llamó Constantinopla. Esta ciudad fue conquistada por los turcos en 1453 (e.g), quienes la hicieron su capital hasta 1922 (e.g.), en que ésta fue trasladada a Ankara. Sin embargo “Bizancio” sigue siendo la misma Constantinopla, y la misma Estambul actual. Cuando Constantinopla pasó a manos de los musulmanes (turcos otomanos) en 1453 (d.c. era gregoriana), dando lugar al imperio Otomano (“islam” incipiente), ese acontecimiento es el que demarca el fin de la “Edad Media”. La desaparición (en breve) del imperio Otomano tuvo lugar al término de la “primera guerra mundial” dando origen a la moderna Turquía.

¿No es extraño que Turquía sea la única nación musulmana (después de Arabia) que mantiene relaciones estrechas y solidarias con Oriente y Occidente?

¿Tampoco es extraño que pertenezca a la Organización del Atlántico Norte (“ecumenismo”)?

Nota: El “imperio bizantino” es la continuidad o metamorfosis del mismo “imperio romano” que como el “camaleón” se fue mimetizando a lo largo de la Historia. Sin embargo, “después del imperio bizantino” el “imperio otomano” es el séptimo imperio en renacer después que haya sucumbido en breve en el siglo pasado. Todo este material académico de estudio está siendo compendiado en el libro “El Mesías y el anti-Mesías revelados” por Zekaryah Beltran Copy Right 2010. Veamos un extracto de ese material:

הִתְגַּלּוּת Jitgalut 17:10,11: “y son siete reyes; cinco han caído (imperios que ya pasaron), uno es (el sexto que es “Roma”), el otro aún no ha venido (el “islam” no había nacido en tiempos de Yocjanan el que recibió la visión); y cuando venga, es necesario que permanezca un poco de tiempo (“islam” como “imperio otomano” decreció, pero echó raíces que no fueron del todo cortadas, luego éstas darán origen a un nuevo arbusto [“árbol del bien y del mal {Kayin} que dará “paso” o “pisada” [significado de Ashur o Asiria] a la destrucción [holocausto global, se levantará nación contra nación, reino contra reino { מַתִּיָהוּ Matiyaju 24:7}] contra la Semilla [Árbol de Vida] de Yisraeil). Y la bestia que era (“imperio otomano”) y no es (porque en ese entonces, en el tiempo de Yocjanan estaba Roma dominando), es el octavo (“imperio islámico”) y es de los siete (porque viene del séptimo que renace [הִתְגַּלּוּת Jitgalut 13:11]) y va a la destrucción (en Meguido).”

Primer imperio “gentil” Mitzrayim o Egipto
Segundo imperio “gentil” Ashur o asirio
Tercer imperio “gentil” Bavel o Babilonia
Cuarto imperio “gentil” reino conjunto de Maday y Parás o Media y Persia (reducido al moderno Irán)
Quinto imperio “gentil” Yaván o Grecia
Sexto imperio “gentil” Roma y “Bizancio”
Séptimo imperio “gentil” Otomano o pre-islámico
Octavo y último antes de Yahshuah reinar definitivamente es el imperio “gentil” islámico o “islam radical o asirio”.

Este estudio descartará contundentemente la teoría simplista de los “cristianos protestantes” que todavía arguyen y fundamentan sus odios no reprimidos contra la “iglesia católica”, su eterna madre en cuyo “testamento” les legó el “domingo”.

El séptimo imperio, ni mucho menos el octavo (que ha de venir) no es ningún “imperio romano reavivado” como suponen la mayoría de estudiosos occidentales con mente occidental. Además Roma está en Italia, luego Italia no representa ninguna amenaza para el mundo, ni está dominando el mundo; tampoco el idioma latín o italiano es de dominio en el mundo. Tampoco el “imperio británico” tuvo tanto auge como los verdaderos imperios de los Escritos Sagrados. Ni siquiera el dictador histérico esquizofrénico de Venezuela llamado Chávez tiene razón en fundar el término “imperialista” sobre Estados Unidos solo porque el idioma inglés se hable en su mayoría en el mundo. Estados Unidos no es ningún imperio porque no hay ningún rey que lo gobierne; ni siquiera el principiante de “socialista” izquierdista llamado Obama lo es (Obama significa “el que dobla rodilla ante “baal”. Si hace poco [en su reciente visita a Japón] se hincó de rodillas ante el máximo gobernante (emperador) de Japón, ¿por qué no habría de hacerlo (genuflexión) ante el “baal” del islam”?) .

Hubo otros imperios, como el “kazar” (judaísmo) en Europa, el “chino” en el oriente de Asia, etc., sin embargo estos imperios no hacen parte de las profecías de Los Escritos Sagrados, ni tampoco subyugaron terriblemente al territorio cedido por Yahveh a Yisraeil como sí lo hicieran los imperios mencionados en Los Escritos Sagrados.


Pero continuemos con nuestro tema de “navidad” después de este pequeño paréntesis que nos ubica en el satánico entrelazamiento que existe entre el nefasto devenir de los tiempos para Yisraeil y las celebraciones paganas del mundo, entre ellas la “navidad”.

Aunque sé que mucha gente me va a odiar por esto, mi deber es hablar la verdad, porque esa verdad me hizo libre, y de paso hará libres a muchos que más tarde ya no me odiarán tanto, cuando sus ojos por fin sean abiertos cuando sean confrontados frente al espejo de sus propias vidas.

¿De dónde se originó la clásica alcancía o marranito?

La cabeza de uno de los animales inmundos prohibidos por Yahveh (וַיִּקְרָא Vayikra 11:7; דְּבָרִים Dvariym 14:8) para el consumo del pueblo de Yisraeil suele ser el símbolo más sobresaliente en las festividades católico cristianas y mundanas. El trabajo acucioso de la “madre religión” ve hoy por hoy el resultado de su ardua labor reflejado en el tradicional lechón o lechona en culturas como la hispana, la americana y la europea. El desbordante deseo (“gula”) por comer esta clase de animal cada vez que celebran cualquier cosa deja en pie lo que otrora el profeta expresara en las siguientes palabras:

יְשַׁעְיָהוּ Yshayaju 65:4 “que se sientan entre sepulcros y pasan la noche en lugares secretos; que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de inmundicia”

יְשַׁעְיָהוּ Yshayaju 66:17 “Los que se consagran y se purifican a los huertos, tras uno en el centro, que comen carne de cerdo, cosas detestables y ratones, a una perecerán, declara Yahveh.”

¿No es extraño que lo más prohibido por Yahveh sea lo más apetecido por la humanidad?

¿No se llama eso necedad?

¿Y que aún con el daño orgánico que produce esta clase de animal para la salud humana (comprobado científicamente), más la humanidad y las religiones lo consumen?

Hay muchas escrituras (רוֹמָאִים Romaiym 14:15,17,20; קוֹרִינְתּים א Koriyntym Alef 8:8,13; קוֹלוֹסָים Kolosaym 2:16) que los “catoli-cristianos” suelen sacar fuera de contexto para permitirse el comer lo que Yahveh no permite a Su pueblo. Es muy fácil sacar de contexto y torcer a su manera, y por consiguiente mentir por medio de las enseñanzas de Polos (Pablo) a fin de arropar los deseos banales del estomago.

Lo que mucha gente no se ha dado cuenta es que este animal, al igual que todos los animales que fueron diseñados por Yahveh para limpiar el ecosistema en el que los humanos vivimos, lo hacen alimentándose de las heces fecales y carroña que otros dejan. Animales como el cerdo, la hiena, etc., fueron constituidos para limpiar el ecosistema terrestre. Animales como el camarón, las ostras, el pulpo, los cangrejos, etc., fueron constituidos para limpiar el ecosistema marino; y animales como el buitre, los cuervos, las gaviotas, etc. fueron constituidos para limpiar como aves los desechos de materia orgánica terrestre.
Todos los animales enunciados en וַיִּקְרָא Vayikra 11 y דְּבָרִים Dvariym 14 prohibidos para consumo humano tienen esa particularidad además de haber cazadores entre otras cosas. Por alguna razón específica Yahveh no permite su consumo. ¿Alguna vez el mundo se ha preguntado eso? No. ¿Por qué? Porque sencillamente no les importa y además están más interesados en suplir su apetito carnal a costa de comer lo que sea. Además, los que son religiosos, se arropan con la mentirosa frase de “Dios no nos prohíbe el comer nada, y Pablo así lo confirma”. Habiendo tanta variedad de carnes de animales por comer, la más nociva es la que más consumen los humanos.

¿Y qué con respecto a la alcancía o marranito?

El cerdo o puerco o marrano o “verraco” como en algunas partes del mundo se le conoce, ha sido reverenciado porque la humanidad se compara con él en el hecho de que este animal inmundo saber trabajar la tierra al ararla introduciendo sus colmillos para desenterrar las raíces.

Las tradiciones asociadas a la supuesta generosidad de Nicolás de Bari (el clérigo que engendró la figura de “santa claus”) crearon la práctica de las monjas en Normandía (actual Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca) de dar (limosnas [práctica pagana tomada por la “iglesia católica que no requiere recoger el Diezmo porque los gobiernos del mundo la subvencionan económicamente]) a los pobres el día de “san nicolás” o en su víspera. Esta práctica llegó a ser considerada con el tiempo como la caja de recaudo de limosnas de la “santa madre iglesia” o comúnmente conocida como “marranito”, “puerquito” o “alcancía”.

¿Qué tiene que ver el cerdo con el fin de los tiempos?

No olvidemos que Antíoco IV (rey seléucida), procedente directamente de la división del “imperio griego”, fue quien derramó sangre de gente inocente (ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef 1:37) y sangre de “cerdo” (ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef 1:47) en el altar de Yahveh en el Templo (¡justo por esta época!).
Su decreto de “el que no cumpla la orden del rey morirá” ((ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef 1:50) se cumplirá de nuevo en el futuro con el rey del “Norte” o “asirio” o anti-Mesías en el “holocausto global (mundial)” venidero en un segundo cumplimiento de esta profecía.
Seléucida fue la dinastía fundada por Seleuco, general de Alejandro “el grande” que reinó del 362 (a.c. era gregoriana) hasta el 64 (a.c. era gregoriana). Su poder después decreció en lo que hoy se conoce por Siria (pueblo que odia a Yisraeil [Yjudah y Efrayim], procedente de la palabra “asirio”, pueblo que marginó, esclavizó y exilió a Efrayim y las Diez Tribus del Norte). Siria decreció, pero no desapareció y volverá a surgir de nuevo solo que masivamente como el “asirio islámico”.

La práctica de la monjas normandas luego se complementó con la tradición de repartir imágenes (popularmente conocidas como “benditas”) de la “reina del cielo” a fin de recibir a cambio “limosnas” para los pobres. La práctica de los niños de ahorrar todo el año para el “cerdo” o “puerco” anual de “navidad”, en varios países de Europa, llevó a la introducción de la famosa alcancía o marrano de ahorros que era quebrada justo en esta época. Es claro que una de las costumbres más arraigadas en la “navidad” sea justo la gran comilona de “cerdo” (lechona o lechón como se le conoce en América Latina), animal que Yahveh tiene prohibido su consumo por ser un animal inmundo.

Coca-Cola colabora con impartir la imagen del viejo gordo, barbudo y bonachón y los ositos fofitos del Polo Norte
 
El modelo actual de Coca-Cola, los colores y los mitos americanos que circundan al personaje de “santa claus” es ahora el producto final de más de tres mil años de sincretismo pagano y religioso envuelto en el consumismo recalcitrante que surgió de las “saturnales” o “saturninas” romanas y que fue amalgamado en Estados Unidos hasta el día de hoy.
El rostro del “santa claus” fue extraído en 1931, por el escandinavo Haddon Sundblom quien fue contratado por la compañía Coca-Cola para dibujar a “san nicolás”; él empleó su propio rostro, el cual es visto por más de 25 años en las vitrinas de venta y botellitas de Coca Cola, aunado a las nuevas expresiones de Osos Polares vestidos de satín y bufanda rojos, de esta famosa firma. Así que el alumbrado, la nieve, los juguetes, los regalos, el color rojo intenso, los festones, el pesebre, los pinos, las comilonas de cerdo, el aguardiente o el Güisqui, las borracheras, las supersticiones, las novenas, los villancicos, y todo ese despampanante mundo de entretenimiento y consumismo desmedido no debe llamarnos la atención ni atraernos a los Hijos de Yisraeil. Nosotros ya tenemos para celebrar lo que Yahveh y nuestros ascendientes nos han aportado.
 
¿Qué hay con respecto a dar regalos?

Obsequiar regalos no es malo. Tampoco existe algo en los Escritos Sagrados que lo repruebe. Los versos de יְחֶזְקֵאל Ycjezkeil; דָּנִיֵּאל Daniyeil y הִתְגַּלּוּת Jitgalut que hablan de obsequios en ninguna parte infieren que sea pecaminoso o prohibido. Sin embargo es una costumbre por esta época, que mucha gente gaste lo que no tienen, para comprar lo que no necesitan, a fin de lucir lo que ostentan de otros. Pero ¿qué podemos pensar del “cristianismo” que critica a la “navidad” y sin embargo recibe donaciones o regalos cuya acción se traduce en dar la “navidad” a la “iglesia”?
Además, los ‘sabios’ no entregaron dones al Salvador por ser su cumpleaños, sino porque sabían que había nacido para ser rey y además porque era una costumbre oriental dar obsequios a los reyes.

¿Qué hay con respecto a los “tres” “reyes” supuestamente “magos”?
 
Los “tres” “reyes” “magos”, asociados al festival de la adoración del sol, no son los mismos hombres ‘sabios’ mencionados en Los Escritos Sagrados. Los “tres reyes magos” parecen estar relacionados con los 12 días de la “navidad”. Pero los hombres que aparecen en los Escritos Sagrados, ni eran reyes, ni eran magos; ni tampoco se llamaban Melchor, Baltasar y Gaspar como arguye el “catoli-cristianismo” recalcitrante, ni tampoco dice que hubiera uno de ellos que fuera afro americano, ni tampoco que fueran tres. El “catoli-cristianismo” se sirve de emplear escuetamente textos (Texto fuera de contexto) como תְּהִלִים Tjiliym 72:9-11 para sostener que eran reyes y que eran tres. Igualmente se usufructúan de יְשַׁעְיָהוּ Yshayaju 60:3-6 para sostener la clase de animales en que supuestamente estos reyes venían.
 
Los 12 días de la “navidad” están asociados al solsticio o al 25 de diciembre. El período del 25 de diciembre al 5 de enero era conocido como los 12 días de la “navidad” (Epifanía de Epífanes el asirio). La duodécima noche es la del 6 de enero. Día en que el “catoli-cristianismo” hace llegar por fuerza a sus tres protagonistas a un “pesebre” que nunca existió, a visitar a un niño que tampoco existió.
 
Aunque Los Escritos Sagrados sí menciona tres obsequios, esto no es una ecuación que valide la existencia de un individuo por cada obsequio. Además, Los Escritos Sagrados no llaman a los hombres reyes ni magos, sino ‘sabios’.
Nota: ¿No es casualidad que durante buena parte del año todo el mundo se trate mal entre sí y llegando esta época los ánimos se apacigüen? Durante todo el año las personas se tratan mal unas a otro pero de repente se tornan agradables y sociables al acercarse la época de “navidad”, convirtiéndose en un tiempo más de hipocresía que de cualquier otra cosa.

¿Sería normal para este mundo que en lugar de comerciales de “reyes magos” comiendo hamburguesas, u “Osos Polares” tomando Coca-Cola, hubieses comerciales de Pesacj, Shavuot, Yom Kipur, Sukot o Cjanukah?
¿Por qué el mundo no hace lo mismo cada vez que se acerquen las verdaderas Fiestas de Yahveh? Porque están ciegos, sordos y mudos, y hasta mancos (pues no hacen nada para cambiarlo) igual que los ídolos que idolatran.


¿Qué hay con respecto a la “novenas” o “posadas” y los “villancicos”?

Las “novenas” o “posadas” son nueve noches que representan en el mes gregoriano de “diciembre” del 16 al 14 los nueve meses de embarazo de “María”, la progenitora de “Jesús”. No son más que el disfraz de las mismas “saturnalias” o festivales romanos que se festejaban en las mismas fechas de invierno, previo al nacimiento del sol (solsticio). También representan fabulosamente el número de días que supuestamente duró “María” para hallar el lugar donde concebir su hijo. Estas suposiciones y creencias no obtienen ninguna luz procedente de Los Escritos Sagrados. Más bien surgen de una especie de fusión española americana que empezó por la nación de México alrededor del siglo quinto de la era gregoriana y luego se extendió a toda América Latina (mejor latinizada)
Los “villancicos” surgen en el siglo XIV y proceden originalmente de Alemania (Alá manía).

¿Qué con respecto a las piñatas de “navidad” y a las piñatas de los cumpleaños?

Piñata significa vasija de barro rellena de caramelos que en los “bailes de máscaras” del primer “domingo” de “cuaresma” se rompe con un palo, llevando los ojos vendados. La costumbre de usar estos artefactos nace en los ritos de celebración de la fertilidad humana (paganismo), practicados con motivo del inicio de los ciclos agrícolas durante la primavera que dieron origen a la “semana santa” (la desviación de la Pascua para los católico-cristianos). El “domingo” siguiente al católico “miércoles de ceniza” es el que da comienzo a la “cuaresma” que culmina con el famoso “domingo de ramos” en que según la “iglesia católica” “jesús” supuestamente llegó a “Jerusalén” para ser “crucificado” en el también “tradicional” “viernes santo”. Las piñatas hoy en día son empleadas por extensión a otro tipo de festividades y carnavales que las acogieron como un medio sobre todo para entretener a chicos y grandes. Los Hijos de Yosef Efrayim no empleamos esta clase de artefactos en nuestras reuniones de celebración de aniversarios de nacimiento como hacen la mayoría de personas con la celebración de cumpleaños. ¿Por qué?

Aunque las piñatas hoy por hoy no sean elaboradas en su mayoría en barro (por los costos que esto representa), si no de papel o cartón, tales artefactos representan para la “tradición católica” el mal. No en vano muchos de los diseños de estos artefactos llevan “picos” o “puntas largas” (generalmente son siete) que representan los “siete pecados capitales”. Así, el palo que se emplea para romper la piñata es el medio que emplea la “iglesia católica” para permitirle a la gente y en especial a los niños a destruir supuestamente esos pecados. Los caramelos son los regalos que supuestamente “Dios” les proporciona a los presentes en el momento del rompimiento debido a una supuesta fe en romper lo más rápido posible la piñata. ¡Los ojos son vendados porque, según ellos, la fe supuestamente es ciega! Como podemos ver, esta es otra “ingeniosa” treta engañosa de parte del paganismo original que se disfrazó de religión y que hoy por hoy, no solo trajo esta clase de morbilidad espiritual a las celebraciones de la primavera, sino que también las llevó a las celebraciones de invierno, ¿a fin de qué? A fin de cerrar el ciclo anual estacional con paganismo puro.
טִימוֹתִיּוֹס ב Tiymotiyos Bet 2:19-22 dice: “el sólido fundamento de Yahveh permanece firme, teniendo este sello: Yahveh conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre de Yahveh. En una casa grande no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonra. Por tanto, si alguno se limpia de éstas, será un vaso para honra, consagrado, útil para Yahveh, preparado para toda buena obra. Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor, la paz, con los que invocan a Yahveh con un corazón puro.”

¿Por qué mencionamos la palabra “católico-cristianismo”, siendo que algunos “cristianos protestantes” se ofenden porque los comparen con lo católicos?

En el siglo XVI de la “era gregoriana”, la “iglesia romana” estaba (como siempre lo ha estado) contaminada y corrupta en su mayor auge en toda la Historia. Toda esa pleyade de “curas”, “obispos”, “arzobispos”, “cardenales” y “papas” estaban embebidos en la suciedad más caótica de todo los tiempos. En el 1517 de la “era gregoriana” León X levantó un edicto de indulgencias (especie de perdones proporcionados por hombres) que podían recibirse por medio del pago de “limosnas”. Ahí apareció en escena un monje agustino llamado Martín Lutero, el cual se indignó contra esa clase de pagos elaborando sus famosas 95 tesis en contra de las “indulgencias”, mas no del resto de corrupción de la “iglesia católica”. Por ello, posteriormente Lutero fue culpado por el orden clerical del “catolicismo”. Al paso del tiempo a los seguidores de Lutero se les conoció como “protestantes”, pero ¿qué era lo que protestaban? Las limosnas cobradas al clero y al resto de la gente por lo de las “indulgencias”. Nada más. Lutero nunca se separó de la “iglesia romana” como muchos hoy por hoy desafortunadamente lo creen. El nunca se separó por razones doctrinales, sino por el contrario lo hizo por los cobros relacionados con las “indulgencias” y el abuso económico de la “iglesia romana”. Por eso es que la falsa “doctrina católica” y la “doctrina cristiana” son la misma, excepto por cosas como las imágenes, los “santos”, el “papa”, etc. El “domingo” por ejemplo es una “doctrina solar” que el “cristianismo” tomó del “catolicismo” su madre y verdadera progenitora.

יְחֶזְקֵאל Ycjezkeil 16:44 dice: “He aquí, todo aquel que cita proverbios repetirá proverbio acerca de ti, diciendo: ‘De tal madre, tal hija’."

Siendo el Shabat el sello de los Hijos de Yisraeil, s.a.t.a.n, por medio de la “s.a.n.t.a iglesia romana” introdujo suavemente, así como el “islam” con el “viernes” el día de culto a sus “dioses” totalmente contrario y rebelde al ordenamiento establecido por Yahveh en Sus Escritos Sagrados del Shabat.

Veamos por qué ambas doctrinas son la misma cuando se funden en un mismo pensamiento:

El “catoli-cristianismo” cree en:
El nacimiento de “cristo” en el 25 de “diciembre”
El “domingo” como día de “reposo”
El “viernes” del “islam” como el día de la muerte de “jesús”
El “domingo solar” como el de resurrección
El descenso del “espíritu santo” en “domingo” (Pentecostés)
El “cielo” como premio después de la muerte
El “purgatorio” (aunque el “cristianismo” lo llama ‘el seno de Abraham’) como el lugar para expiar las culpas que no se pudieron limpiar en vida
El “infierno” como “castigo eterno” donde la gente se “quema” y se “quema” sin extinguirse por toda la eternidad.

¿Qué debemos leer para recordar lo que ocurrió en el tiempo que celebramos Cjanukah?

ספר חשמונאים א Sefer Cjashmonaiym Alef 4:36-60

36 “Yjudah y sus hermanos dijeron: «Nuestros enemigos están vencidos; subamos a purificar el Lugar Sagrado y a celebrar su dedicación.»
37 Se reunió todo el ejército y subieron al monte Tziyon.
38 Cuando vieron el sagrario desolado, el altar profanado, las puertas quemadas, arbustos nacidos en los atrios como en un bosque o en un monte cualquiera, y las salas destruidas,
39 rasgaron sus vestidos, dieron muestras de gran dolor y pusieron ceniza sobre sus cabezas.
40 Cayeron luego rostro en tierra y a una señal dada por las trompetas, alzaron sus clamores a los Cielos.
41 Yjudah dio orden a sus hombres de combatir a los de la ciudad hasta terminar la purificación del Lugar Sagrado.
42 Luego eligió sacerdotes irreprochables, celosos del Torah,
43 que purificaron el Lugar Sagrado y llevaron las piedras de la contaminación a un lugar inmundo.
44 Deliberaron sobre lo que había de hacerse con el altar de los holocaustos que estaba profanado.
45 Con buen parecer acordaron demolerlo para evitarse un oprobio, dado que los gentiles lo habían contaminado. Lo demolieron, pues,
46 y depositaron sus piedras en el monte de la Casa, en un lugar conveniente, hasta que surgiera un profeta que diera respuesta sobre ellas.
47 Tomaron luego piedras sin labrar, como prescribía el Torah, y construyeron un nuevo altar como el anterior.
48 Repararon el Lugar Sagrado y el interior de la Casa y consagraron los atrios.
49 Hicieron nuevos objetos sagrados y colocaron dentro del templo el candelabro, el altar del incienso y la mesa.
50 Quemaron incienso sobre el altar y encendieron las lámparas del candelabro, que lucieron en el Templo.
51 Colocaron panes sobre la mesa, colgaron las cortinas y dieron fin a la obra que habían emprendido.
52 El día veinticinco del noveno mes, llamado Kisleiv, del año 148, se levantaron al romper el día
53 y ofrecieron sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido un sacrificio conforme al Torah.
54 Precisamente fue inaugurado el altar, con cánticos, cítaras, liras y címbalos, en el mismo tiempo y el mismo día en que los gentiles la habían profanado.
55 El pueblo entero se postró rostro en tierra, y adoró y bendijo a Yahveh que los había conducido al triunfo.
56 Durante ocho días celebraron la dedicación del altar y ofrecieron con alegría holocaustos y el sacrificio de comunión y acción de gracias.
57 Adornaron la fachada del Templo con coronas de oro y pequeños escudos, restauraron las entradas y las salas y les pusieron puertas.
58 Hubo grandísima alegría en el pueblo, y el ultraje inferido por los gentiles quedó borrado.
59 Yjudah, de acuerdo con sus hermanos y con toda la Congregación de Yisraeil, decidió que cada año, a su debido tiempo y durante ocho días a contar del veinticinco del mes de Kisleiv, se celebrara con alborozo y regocijo el aniversario de la dedicación del altar.
60 Por aquel tiempo, levantaron en torno al monte Tziyon altas murallas y fuertes torres, no fuera que otra vez se presentaran como antes los gentiles y lo pisotearan.”
Amein y Amein en El Nombre Sublime de Yahshuah El Mesías, Amein.

Zekaryah Beltran
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יוֹחָנָן א:נא וְעוֹד אָמַר לוֹ: "אָמֵן אָמֵן אֲנִי אוֹמֵר לָכֶם, אַתֶּם תִּרְאוּ אֶת הַשָּׁמַיִם פְּתוּחִים וּמַלְאֲכֵי יַהוֶהְ עוֹלִים וְיוֹרְדִים עַל בֶּן-הָאָדָם." Vod Amar Lo: “Amein Amein Aniy Omeir Lacjem, Atem Tiru Et JaShamayim Ptucjiym Umalacjeiy Yahveh Oliym Vyordiym Al BenJaAdam.” יוֹחָנָן Yocjanan 1:51 Y les dice: “אָמֵן (Amein) ciertamente, אָמֵן (Amein) ciertamente les digo, de ahora en adelante verán los שָּׁמַיִם Cielos abiertos, y los מַלְאֲכֵי ángeles de יַהוֶהְ Yahveh ascender y descender sobre El בֶּן Hijo del אָדָם Hombre.”